El titular de la UCR afirma que el principal objetivo es reconstruir electoralmente a su partido. En diálogo con Diario Popular, se entusiasma con de cara a las elecciones de 2015
No sale de vacaciones porque dice que "las puertas del Comité Nacional no se pueden cerrar" y porque cree que hay que estar atentos al desarrollo de la crisis en momentos en que el gobierno nacional anuncia medidas todos los días. El senador Ernesto Sanz encara su segundo mandato como presidente de la UCR con varios desafíos por delante: reconstruir electoralmente a su partido, sobre todo en provincia, y administrar una difícil convivencia con los demás socios que junto a la UCR integran el espacio de centro-izquierda.
- DIario Popular: Un tuit suyo de estos días habla de los incendios en el país y nuevamente está circulando la metáfora del 'círculo rojo' y de inestabilidad institucional. ¿Cuál es hoy la situación?
- Ernesto Sanz: Nosotros apostamos fuertemente a la permanencia del gobierno y al cumplimiento absoluto de su plazo hasta 2015 y le pedimos, casi le rogamos al gobierno que escuche, que se deje ayudar. Pensamos que puede haber gente sí dentro o fuera del esquema político que esté pensando en una salida en 2014 y no en 2015. Nosotros no.
- DP: ¿Ud. percibe aptitud y vocación del gobierno para el diálogo?
- ES: No, y éste es el problema. Llevo 10 años como legislador nacional y jamás me imaginé vivir en una Argentina con semejante falta de diálogo institucional y político. He vivido las mejores etapas del kirchnerismo donde no había diálogo y había mucha soberbia. Estamos viviendo la peor etapa del kirchnerismo y tampoco hay diálogo, porque también hay soberbia. En los triunfos y en los fracasos.
- DP: Seguramente en su gestión al frente de la UCR buscará reconstruir la realidad partidaria en Provincia y Capital luego de las pobres resultados electorales. ¿Cuáles son los desafíos?
- ES: El radicalismo en Capital tiene un proceso de recuperación notorio que se vio en la experiencia de UNEN, donde fue protagonista, aunque las cabezas de las listas no eran radicales con (Elisa) Carrió y (Pino) Solanas. Distinto es en provincia donde reconozco que tenemos un problema y que ese problema no sólo es del radicalismo bonaerense, sino también del nacional. En provincia y fundamentalmente en el GBA es un gran desafío para este nuevo espacio que estamos conformando.
- DP: Parece que de los otros sectores políticos hay una intención de sacarle pedazos al radicalismo. Vemos que Massa está tentando a los intendentes, Macri, lo mismo.
- ES: Esto no es nuevo, lo inició Néstor Kirchner aprovechándose de una debilidad del radicalismo en 2004/2005. Nosotros veníamos muy golpeados. En un primer momento tuvo un éxito en la recolección de dirigentes porque nos llevó, con aquel famoso proyecto de la transversalidad, a gobernadores e intendentes. No fue menor la sangría pero fracasó rotundamente y muchos de ellos, la gran mayoría salvo algunos como Gerardo Zamora (gobernador de Santiago del Estero), volvieron. El hecho emblemático fue Julio Cobos. Después fue Macri el que lo intentó hace años y me acuerdo que andaba por el país firmando convenios de colaboración cultural con la CABA. No pudo llevarse nada, salvo algunos reincidentes de la época de la transversalidad, pero muy poquito. Y ahora la tercera etapa es Massa. Pero los protagonistas son siempre los mismos, Posse (Gustavo, alcalde de San Isidro) y Meoni (Mario, intendente de Junín). Massa hace lo mismo que Macri, va a visitar a los intendentes que son nuestro principal activo. Tenemos diez intendentes de capitales de provincia que gobiernan distritos con millones de personas, en Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Neuquén, Jujuy, Viedma, Ushuaia, Resistencia, los va a ver y se saca fotos con todos ellos. Ahora los intendentes les dicen a cara descubierta, a estos captadores de talentos, 'nosotros somos radicales y nos vamos a sacar una foto las veces que venga, pero no nos vamos del partido'.
- DP: Ud. habla de las candidaturas, pero ¿con qué programas?
- ES: Tenemos la obligación de presentar un programa. Hay una gran coincidencia en que Argentina necesita un gobierno decente y que ponga orden democrático a una Argentina desordenada. La palabra orden ha sido una palabra tergiversada y vapuleada porque cada vez que uno la utiliza inmediatamente le trae malos recuerdos. Pero orden democrático en una sociedad desordenada con un estado desordenado es una respuesta absolutamente progresista y moderna para lo que se viene.
- DP: Los rumores dan cuenta de dos binomios con vistas a 2015: Ud. y Binner por un lado y Solanas-Cobos por otro...
- ES: No, fueron las fotos del verano. No hay binomios ni fórmula ni nada porque todo eso de los apellidos es el escenario del 2015. Hoy hay un escenario de partido políticos, organizaciones construyendo una base común con vistas a las próximas elecciones.
comentar