A las piñas y patadas, una patota irrumpió en la sede del Sindicato de Empleados de Comercio, a casi un mes del inicio de una nueva gestión del secretario general, Armando Cavalieri, luego de vencer al opositor Ramón Muerza.
Muerza recibió el respaldo del empresario de supermercados Armando Coto y amenazó con ir a la justicia si no le reconocía la victoria.
Desde el sindicato explicaron que Muerza jugó a dos puntas. Con el objetivo de desmotivar y desincentivar que concurran los afiliados a votar, presentó denuncias y dijo que no participaría de la elección.
Con esta intención de embarrar la cancha, Muerza logró una merma en la participación de los afiliados independientes, que se se tradujo en un bajo nivel de votación y le permitió acercarse a la victoria, aunque no le alcanzó para ser elegido líder del sindicato de Comercio.
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