Los afectados no descartan realizar una denuncia a raíz de la multiplicación de la práctica; hay quienes han perdido hasta 5 mil pesos.
Vecinos de Florencio Varela alertaron a la comunidad sobre un grupo de estafadores que, en la previa del inicio del ciclo lectivo, se hacen pasar por vendedores de guardapolvos escolares e indumentaria relacionada, piden señas por adelantado y nunca entregan la mercadería, en tanto que indicaron que pactan puntos de encuentro en lugares transitados y, una vez recibido el pago, desaparecen.
Las modalidades de ilícito y los malvivientes se las ingenian en todo momento del año y se aprovechan de las necesidades y de los precios elevados para robarle a los trabajadores sea cual sea la manera. Si bien predominaron en el último tiempo las estafas virtuales, con robos de datos y utilización de tarjetas ajenas, en esta oportunidad cambiaron la estrategia e hicieron caer en la trampa a padres y familiares de alumnos varelenses.
La situación se dio a conocer en la mañana del jueves, cuando uno de los damnificados publicó en redes sociales lo que le había pasado y alertó a la comunidad. En sintonía, otras víctimas mostraron su apoyo e indicaron que les había ocurrido lo mismo con la misma persona y no descartaron iniciar acciones legales en su contra. Las sumas que perdieron varían según el caso y no llegaron a ser muy ostentosas, ya que muchos desconfiaron.
Así las cosas, una mujer explicó que había visto un aviso en redes sobre la venta de guardapolvos escolares. En la previa del comienzo de las clases, es un elemento necesario y es por dicho motivo que consultó a la “vendedora”. El valor de los mismos era inferior respecto al cual lo ofrecían en los comercios del distrito y es por eso que quiso comprarlo. Allí fue que aparecieron las extrañezas y, en sintonía, la estafa.
La damnificada dijo que la persona le dio el visto bueno, pero que no le podía mostrar la mercadería. En el chat esquivaba algunas preguntas y directamente puso un punto de entrega, en la fuente que se encuentra en la peatonal, frente a la estación de trenes en Florencio Varela. Este sitio es uno de los más utilizados para llevar adelante estas transacciones, aunque lo más raro vino después.
Para ir, la vendedora le pidió una seña. Supuestamente, era para confirmar que se iban a encontrar y que no iba a quedar plantada. La compradora accedió, pero una vez realizado el pago, no obtuvo más respuestas y la bloquearon de Whatsapp. Allí comprendió que era un verdadero engaño y que había perdido el dinero. Al publicar su situación, otros vecinos varelenses dijeron que les había pasado exactamente lo mismo.
Muchos sostuvieron que perdieron sumas cercanas a los cinco mil pesos, otros menos, pero adjudican el hecho a la misma persona. Así las cosas, no descartaron reunirse para hacer la denuncia en la Comisaría Primera e impulsar una investigación.
Las necesidades de la comunidad llevan a buscar los precios más bajos en los productos y elementos y es difícil saber quién miente y quién no. Sin embargo, hay que destacar que las redes son inseguras para estas transacciones y los robos y estafas se dan minuto a minuto.