Recurriendo a las cámaras de vigilancia, realizaron allanamientos en viviendas de Avellaneda y Gerli y atraparon a un sujeto de 23 años, con un buzo blanco utilizado durante el robo.
A raíz de una brutal entradera en Quilmes Oeste, agentes policiales atraparon a uno de los delincuentes implicados en el acto tras un exitoso allanamiento en su vivienda, en tanto que lograron dar con su paradero gracias al seguimiento de las filmaciones de vigilancia y pudieron recuperar parte del botín sustraído, mientras sigue la búsqueda de la violenta banda criminal.
Se trata de un episodio que tuvo lugar durante la jornada del martes y que tuvo como víctimas a una pareja y a su hijo. Fueron momentos de verdadera tensión y, a pesar del manejo de los malvivientes, nadie salió lastimado ni precisaron asistencia médica, más allá del shock por lo vivido. Sin embargo, las autoridades no se quedaron de brazos cruzados y actuaron con inmediatez para empezar a desbaratar a este grupo comando.
El detenido, de 23 años, actuó con un cómplice. Sorprendieron a los damnificados, los maniataron y apuntaron con armas de fuego. Revolvieron cada rincón del hogar, los amenazaron de muerte y se fueron con los teléfonos celulares, una suma de dinero en efectivo que no fue especificada, documentación personal y un auto Peugeot 308. Llegaron con un Audi y se fueron con el mencionado rodado para despistar. Por suerte, la jugada no les salió bien.
Las cámaras de vigilancia captaron a los delincuentes con la vestimenta. Además, siguieron el recorrido que hicieron hasta que llegaron a sus viviendas, en Avellaneda una y otra en Gerli. Tan solo un día después, agentes policiales de la Comisaría Tercera de Quilmes, junto con un equipo de apoyo y efectivos de otras seccionales, se apersonaron en ambos domicilios y el resultado fue positivo.
Del primero de ellos obtuvieron la llave del Peugeot, una tarjeta de seguro, un pagaré a nombre de la víctima y un teléfono celular. Al ingresar al otro, detuvieron al ladrón de 23 años. Lo identificaron y confirmaron que había sido él el responsable del ilícito, gracias a un buzo blanco que había en su casa y que había utilizado en el robo. En sintonía, lo trasladaron a la dependencia policial.
El caso quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIyJ) número 2 del Departamento Judicial de Quilmes, a cargo del fiscal Leonardo Sarra. Tanto el letrado como los agentes esperan que avance la investigación para encontrar al otro prófugo y poder sancionarlo por el daño causado.
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