La investigación judicial y policial permitió la detención de 6 hombres de entre 29 y 64 años, y la recuperación de 220 toneladas de cobre y 2.500 kilos de monedas.
A raíz de una extensa investigación por los reiterados robos de cables y en respuesta a una denuncia de una empresa proveedora de servicio telefónico, agentes de la Policía Bonaerense desbarataron a una poderosa banda dedicada al acopio y venta ilegal de metales y recuperaron 220 toneladas de cobre y 2.500 kilos de monedas, en tanto que estos materiales estaban valuados en casi dos millones de dólares en el mercado negro, mientras que tenían sus sedes en Bernal y Berazategui.
Fue una operación exitosa que logró dar con el paradero de estos centros clandestinos que operaban con delincuentes que molestaban la vida de los vecinos. Cabe destacar que este tipo de ilícito se puso “de moda” en el último tiempo y ha provocado muertes en aquellos que se quedaron electrocutados tratando de meterse en el tendido eléctrico. Es por ello que la empresas decidieron empezar a pasar los cables por debajo de la tierra, aunque hay zonas en las cuales esto aún no ocurre.
Fue Telefónica Móviles Argentina Sociedad Anónima quien realizó la denuncia formal ante la Justicia, por los reiterados reclamos de sus clientes. Es por ello que el fiscal Elbio Laborde, titular de la Unidad Funcional de Instrucción número 3 de Avellaneda, y el Juzgado de Garantías número 1 de la jueza Mariela Bonafine dieron inicio a la investigación que tuvo resultados positivos y pudieron allanar varios galpones que eran apuntados como posibles sitios en los que se guardaban los materiales robados.
Los mismos estaban ubicados principalmente en Bernal y Berazategui, aunque también en Esteban Echeverría y Villa Domínico. Detuvieron a seis hombres que tenían entre 29 y 64 años y secuestraron una suma inédita de metales. Eran 220 toneladas de cobre acopiados que eran producto de cables, caños y otro tipo de elementos. También capturaron 2.500 kilos de monedas (un millón quinientas mil unidades) de 0,50, 1 y 2 pesos. Esto último también supone un delito por alteración de moneda de curso legal.
Todos los metales estaban acopiados y habían formado bloques. Los mismos eran vendidos a distintas empresas que precisaban los metales. Es por ello que las autoridades judiciales tuvieron que ver cada movimiento y estudiar los pasos para poder desmantelar esta banda criminal. Según especificaron, es una de las más grandes de los últimos tiempos.
Además, en su poder tenían armas de fuego aptas para disparar. Es por ello que en manos de la Justicia quedaron dos pistolas y más de 450 municiones para calibres 38 y 22.
Con la recolección de información, los imputados pueden afrontar varios años de reclusión y esperan que caigan más implicados en esta red criminal.
Lo cierto es que en su poder tenían una verdadera fortuna. Solo con el cobre, disponían de un stock que ascendía a los casi dos millones de dólares. Con las monedas, por otro lado, el botín era de alrededor de 12 millones de pesos.
comentar