Desde la entidad manifestaron un alerta ante la actual situación económica. "El centro de distribución está apenas al 40% de su capacidad”, dijeron.
El Banco de Alimentos Buenos Aires celebró sus 25 años y el encuentro se enfocó en un llamado a la acción para incorporar nuevos aliados estratégicos, principalmente del sector productivo primario, cadenas de supermercados y empresas de servicios logísticos.
Hoy, 3 de cada 10 niñas y niños no tiene garantizada su alimentación. El desafío del Banco de Alimentos Buenos Aires sigue siendo urgente: recuperar más alimentos para que lleguen a quienes los necesitan. A 25 años de su creación, reafirmamos nuestro compromiso y convocamos a más empresas, productores y aliados a sumarse.
"Para hacerlo posible, necesitamos fortalecer el trabajo conjunto y ampliar el alcance para construir, entre todos, un futuro con menos hambre y más oportunidades", esstacó la entidad a través de un comunicado.
El Banco lleva adelante una gestión ininterrumpida orientada a reducir el hambre, mejorar la nutrición y evitar el desperdicio de alimentos. Creada en abril de 2001, por iniciativa de un grupo de amigos alarmados por la crisis y el descarte de productos aptos para el consumo, la organización pasó de operar en un depósito alquilado en San Martín a consolidar un centro de distribución propio y de vanguardia en Benavídez.
A lo largo de este cuarto de siglo, el modelo del Banco demostró un impacto a gran escala. Durante 2025, el Banco de Alimentos Buenos Aires distribuyó más de 7.200.000 kg de alimentos, alcanzando de forma directa a más de 354.000 personas en situación de vulnerabilidad social a través de una red que supera las 1.300 organizaciones comunitarias y comedores.
Este aniversario histórico coincide con un escenario complejo. El director general del Banco Fernando Uranga señaló: "Llegamos a los 25 años con una estructura logística eficiente, pero percibiendo una baja del 25% en el volumen de mercadería que históricamente aporta la industria de alimentos". Por este motivo, el foco central de la celebración se enfoca en un llamado a la acción para incorporar nuevos aliados estratégicos, principalmente del sector productivo primario, cadenas de supermercados y empresas de servicios logísticos.
Con el lema "La Suma de las Partes” el encuentro reunió a empresas, aliados, donantes y voluntarios. El encuentro, presidido por el Consejo de Administración, su director general Fernando Uranga y el equipo de gestión, se realizó con una cena de recaudación en el centro de distribución del Banco situada en Benavídez.
Begoña Galíndez, presidenta del Banco de Alimentos dio la bienvenida a los invitados y dijo: "Entre todos logramos hace 25 años que algo que parecía imposible empiece a ser posible: que un alimento apto para el consumo que iba a desperdiciarse llegue a una mesa. Que una familia tenga una preocupación menos y que un niño tenga una oportunidad más. Y hay algo muy especial en esa transformación: no solamente cambia la vida de quienes reciben los alimentos. También nos transforma a quienes decidimos involucrarnos. Nos acerca a otras realidades, nos cambia la mirada y nos recuerda que todos tenemos algo para dar.
Por eso, quiero agradecer a las empresas que nos confían sus alimentos, a los donantes individuales que nos eligen, a los voluntarios que nos regalan su tiempo y a todos los que nos acompañan. A todos, agradecerles y contarles que el Banco necesita alimentos, el centro de distribución está apenas al 40% de su capacidad de almacenamiento. Y esta situación es de gran preocupación, porque hay muchas personas que lo necesitan. Los invito entonces, a los próximos 25 años que empiezan hoy. Y todos podemos ser parte de lo que viene".
También recordó sus primeros pasos en la institución Ambrosio Nougués: “en aquellos años, y particularmente en el año 2001, vivimos situaciones que nunca habíamos visto en el país. Los saqueos a los supermercados parecían mentira, pero estaban ocurriendo. Cuando me invitaron a sumarme a este proyecto, no dudé. Teníamos muy claro que había que hacer algo. Tuve la suerte de que en mi casa me inculcaran la idea de que hay que vivir por alguien más que por uno mismo, y el Banco representaba esa oportunidad”.
Una de las empresas que dona alimentos es Molinos Río de la Plata. El director de Relaciones Institucionales y Laborales, Agustín Torres Campbell, destacó el valor de esta alianza que acompaña al Banco de Alimentos desde hace más de 20 años: “nuestro programa de donaciones, que desarrollamos junto al Banco de Alimentos desde hace más de 20 años, es una política de la compañía. Elegimos trabajar con el Banco porque confiamos en su gestión, en la calidad de su equipo humano, en su cercanía con las instituciones y en su conocimiento del territorio. Desde nuestro equipo buscamos estar cerca de las operaciones y de las fábricas. No se trata solamente de donar lo que sobra ni de esperar a que aparezcan excedentes en una fábrica o un depósito. Es fundamental estar cerca del Banco, conocer las necesidades y buscar activamente oportunidades para recuperar alimentos en cada una de nuestras instalaciones. Invito a otras empresas a conocer al Banco, su trabajo y su forma de hacerlo. Como empresa de alimentos, tenemos la responsabilidad de evitar el desperdicio. No podemos permitir que se tiren alimentos en una fábrica o un depósito cuando hay tantas necesidades por atender”.
Por su parte, el representante de la Fundación PUPI, Andrés de la Fuente, destacó el valor de esta alianza: “trabajamos junto al Banco desde hace más de 20 años y nos brinda los alimentos que necesitamos para seguir adelante con nuestra tarea, reduciendo esfuerzos y costos. Por eso, consideramos al Banco de Alimentos un aliado fundamental y necesario para nuestra organización. Es muy importante fortalecer esta alianza entre donantes y el Banco de Alimentos como puente entre las organizaciones. Impulsar la participación de más donantes haría posible que otras organizaciones que hoy no reciben asistencia del Banco puedan acceder a este recurso, como lo hacemos nosotros desde hace más de 20 años”.
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