El gobierno nacional no se expidió sobre la propuesta para que la empresa San Vicente se haga cargo de los ramales a Solano y Expreso Quilmes de los que van a Varela, y ambas firmas advirtieron que Misión Buenos Aires se quiere hacer cargo del servicio, luego de que se le adjudicó la 197 con tarifa urbana, que significó "la partida de defunción de El Nuevo Halcón".
Tras el cierre de la empresa El Nuevo Halcón, anunciada por sus directivos, se aguardaba una rápida definición sobre quién o quiénes pasarían a operar la línea de colectivos 148, un símbolo del sur del conurbano, que une Plaza Constitución con barrios de San Francisco Solano, Quilmes y Florencio Varela.
Como precisó este medio, DOTA (Doscientos Ocho Transporte Automotor) elevó una propuesta a la Secretaría de Transporte de la Nación, para que su controlada Empresa San Vicente Sociedad Anónima de Transporte y que Expreso Quilmes (línea 98) -que está a cargo por partes iguales de DOTA y Sociedad Anónima Expreso Sudoeste (SAES), que tiene a su cargo la línea 85- se hicieran cargo de los ramales a Solano y Varela, respectivamente.
Pero no hubo una decisión de las autoridades porque Misión Buenos Aires (línea 129) -de la familia misionera Zbikoski también manifestó su interés, en principio, de hacerse cargo de los ramales a Varela.
En las últimas horas surgió la fuerte versión de que esa última firma sería la elegida para reemplazar a El Nuevo Halcón, en especial luego de que se difundiera a través de las redes una nota enviada a la Subsecretaría de Transporte Automotor por los presidentes de Empresa San Vicente y Expreso Quilmes.
En la misma recordaron que su propuesta contempla racionalizar la línea 148, en coincidencia con los estudios realizados por las áreas técnicas de ese organismo estatal; incorporar al personal de la prestataria caducada hasta alcanzar una proporción de 2,9 trabajadores por vehículo incorporado; y garantizar a través de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA) de la que forman parte, a todos los trabajadores, a ser distribuido en otras firmas afiliadas, respetando la antigüedad y categoría laboral.
A continuación cuestionaron la propuesta de Misión Buenos Aires, y recordaron que se le adjudicó a esa firma un nuevo recorrido -en referencia a la línea 197- en vez de racionalizar el corredor, y a generar la inviabilidad definitiva de la línea 148 "y la partida de defunción de El Nuevo Halcón".
De tal manera hicieron referencia a que desde el 1 de setiembre del año pasado, varios de los ramales de la línea 129 -que cobra una tarifa de media distancia (denominada suburbana grupo II)- se transformaron en la línea 197, con una tarifa idéntica a las de otras líneas urbanas (técnicamente, suburbana grupo I), una medida que fue impugnada por Expreso Quilmes.
Luego los representantes de esa empresa y de San Vicente advirtieron que la propuesta de Misión Buenos Aires contemplaría que los ramales a Solano -considerados los menos rentables- quedarían a cargo de la Línea 22 Sociedad Anónima (que opera la línea 22 que une Retiro con Quilmes) y puso en duda que pague los salarios caídos. Además consideraron que de aceptarse pondría en situación de crisis a la línea 98 de Expreso Quilmes.
En El Nuevo Halcón se desempeñan 500 trabajadores a los que -se denunció- se les debe el medio aguinaldo de diciembre y los sueldos de enero y febrero. Para hacer frente a esa deuda, la empresa decidió vender su cabecera ubicada en avenida 12 de Octubre 3610 casi avenida Mosconi en Quilmes. La firma venía afrontando una complicada situación económica desde hacía meses, que provocó el deterioro del servicio, a raíz de la falta de unidades, al tiempo que su personal realizó varias medidas de fuerza que paralizaron la línea 148 durante varios días.