La Diócesis de Quilmes expresó su dolor por esa decisión sobre el primer obispo del distrito, quien se desempeñó entre 1976 y su fallecimiento, en 2001.
La Diócesis de Quilmes manifestó su "dolor" luego de que el Vaticano frenara la causa de la beatificación y canonización del primer obispo del distrito, Jorge Novak, al revocar el "nihil obstat", es decir, el proceso que se presentó en 2017 para santificar al reconocido sacerdote. La decisión fue comunicada por el Dicasterio para las Causas de los Santos, aunque aclaró que conserva su condición de "Siervo de Dios".
Al respecto el comunicado oficial difundido por el Obispado de Quilmes y la Sociedad del Verbo Divino, el cardenal Marcelo Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, notificó la decisión luego de "examinar toda la documentación remitida". En ese contexto, desactivó el expediente debido a "un posible procedimiento canónico no efectuado por parte del obispo Jorge Novak respecto a la conducta de un sacerdote de la diócesis". Asimismo, el prefecto recalcó que la determinación se tomó "sin expresar ningún juicio moral sobre la vida, virtudes y acción pastoral del Siervo de Dios", y reafirmó que Novak mantiene dicha condición dentro del ámbito eclesial.
A propósito, el Obispado de Quilmes y la Sociedad del Verbo Divino, impulsores de la causa iniciada el 11 de diciembre de 2017, confesaron que recibieron la noticia "con dolor", al tiempo que expresaron su confianza en que "Dios en su inmensa bondad le conceda, al querido y recordado Padre Obispo Jorge Novak, gozar de la vida eterna, aunque no sea anotado en el libro canónico de los beatos o santos proclamados oficialmente por la Iglesia".
Novak fue el primer obispo de la Diócesis de Quilmes, cargo que ejerció entre 1976 hasta su fallecimiento en 2001, y su figura había sido impulsada para el proceso de beatificación por su labor pastoral y su compromiso social en la región.
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