El delantero rescindirá su contrato en las próximas horas y dejará una diferencia económica a favor del club. Su ciclo termina en medio de una temporada irregular del equipo.
Quilmes pierde a uno de sus nombres más importantes de los últimos tiempos. Emanuel Herrera llegó como una apuesta fuerte a mediados de 2024, pero su etapa en el club ya tiene punto final. Luego de una reunión con el presidente Mateo Magadán, ambas partes resolvieron rescindir el contrato de común acuerdo, y el atacante dejará una compensación económica en favor de la institución.
El "Tanque" disputó 29 partidos oficiales, en los que marcó 8 goles y dio 2 asistencias, según los registros oficiales. Su llegada fue considerada de alto impacto para la categoría, en un contexto en el que Quilmes buscaba jerarquía para pelear por el ascenso. Sin embargo, su arribo estuvo demorado por una inhibición que afectaba al club, y debió esperar un permiso especial para debutar, al igual que Enzo Kalinski.
En los últimos seis meses del año pasado, Herrera fue pieza clave, no sólo por sus aportes ofensivos sino por su experiencia y liderazgo dentro del campo. Se ganó el respeto del vestuario y de la hinchada, y por momentos fue el faro de un equipo que atravesaba altibajos.
La situación comenzó a cambiar en este año. Con un rendimiento colectivo en baja y un cuerpo técnico en transición, el delantero fue perdiendo protagonismo. Las lesiones también jugaron su parte: una molestia física lo dejó fuera del reciente duelo por Copa Argentina ante San Lorenzo, donde Quilmes cayó por penales tras igualar sin goles en los 90 minutos.
En ese encuentro debutó oficialmente Aldo Duscher como entrenador del Cervecero, en un momento donde el equipo necesita reconstruirse desde lo futbolístico. La partida de Herrera se inscribe en este proceso de reestructuración: un plantel golpeado, con resultados irregulares y sin margen para perder puntos si quiere mantenerse en la conversación por el Reducido.
La noticia de la salida fue recibida con sorpresa por parte de los hinchas, que veían en el exdelantero de Sporting Cristal, Unión Española y Emelec a un referente dentro del equipo. Si bien su desempeño no fue constante en esta campaña, su presencia generaba respeto en las defensas rivales y le daba al equipo una alternativa de peso en ofensiva.
Desde la dirigencia destacaron el gesto del jugador de rescindir dejando una diferencia económica favorable, lo que podría abrir una ventana para reforzar el ataque en este mercado de invierno.
El calendario no da tregua. Quilmes enfrentará este sábado a All Boys en Floresta, y el cuerpo técnico trabaja a contrarreloj para reorganizar el frente ofensivo. Con la salida de Herrera, Duscher pierde una carta importante, pero a la vez se abre una puerta para apostar por variantes o posibles incorporaciones.
Quilmes necesita revertir su presente en la Primera Nacional, donde los altibajos lo han dejado fuera de los puestos de privilegio. La salida de un referente puede ser un punto de inflexión. En el Cervecero lo saben: ahora, más que nunca, hay que volver a ganar.
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