Une el barrio El Molino con Los Eucaliptos, de Quilmes. Reemplaza a un antiguo cruce, dañado y peligroso, que se taparse ante las crecidas del cauce por las precipitaciones.
Tras un pedido histórico por parte de la comunidad, ingresó en su fase final la instalación del puente peatonal que une el barrio El Molino de Florencio Varela con Los Eucaliptos, de Quilmes.
Con relación al cruce sobre el arroyo Las Piedras, ubicado en la calle 52 C, el subsecretario de Infraestructura, Gustavo Paz, pormenorizó “los trabajos de soldadura en barandas aunque con la estructura habilitada para transitar”. Aclaró “la prohibición en el paso de vehículos” y remarcó “solo el acceso de peatones”.
Respecto al financiamiento, el funcionario recordó “el convenio rubricado por el intendente Andrés Watson con autoridades del gobierno nacional anterior para la entrega de equipamiento urbano”. En el área, dispusieron la pasarela, una pérgola y bancos.
“En complemento a los recursos otorgados, la labor civil y mano de obra estuvo a cargo del Municipio”, especificó Paz. Destacó “la concreción de una solicitud muy esperada por la comunidad tras reemplazar el antiguo puente, dañado y peligroso, que solía taparse ante las crecidas del cauce por las precipitaciones”.
Con más de 25 años de residencia en el lugar, Zulma evocó: “Hacía muchísimo tiempo lo pedíamos. La vieja plataforma estaba deteriorada, era una necesidad realmente”.
Para describir la localización del flamante mobiliario, detalló “un flujo constante de personas por las paradas de colectivos del otro lado”. “Los días de lluvias, quedábamos aislados”, rememoró.
La mujer manifestó su agradecimiento a la Comuna “porque nos escucharon y luego estuvieron ocupados en esto”. “Fue un logro, significó una alegría”, agregó.
Radicada durante más de dos décadas en la región, Patricia coincidió en “el continuo movimiento de niños y niñas a la escuela, desde temprano”. “Fue una tranquilidad saber que ya no corrían riesgo de caerse”, señaló. “Implicó un crecimiento en esta zona”, sumó.
Su vecino, Gabriel, repasó “las veces que cruzaba con el agua hasta las rodillas”. “Llevaba siempre un calzado extra a mi trabajo porque sabía que un par mojaba”, aludió.
El proyecto contempló el montaje de una armadura metálica con sendero de hormigón en pos de garantizar una circulación segura a la ciudadanía, en inmediaciones a la Primaria 48 y el Jardín 928.