Se estima que son unos 20 jóvenes, por lo general menores, que no actúan todos los días para complicar las investigaciones. Dependen de adultos que venden los aparatos.

Se calcula que son unos 20 jóvenes, en buen estado atlético y que llegan a la zona de Liniers desde la localidad de Ciudadela. No aparecen todos los días, sino que van modificando su organigrama. Detrás, hay adultos que los llevan en autos o camionetas, y son quienes verdaderamente están a cargo del "negocio". Se trata de los arrebatadores de teléfonos celulares, una verdadera mafia que tiene su epicentro en el barrio Fuerte Apache, donde la mayoría de quienes ejecutan los robos son reclutados.

"Me robaron un teléfono que había comprado hacía dos semanas. Lo hacen saltando, cuando estás en el colectivo, sentado. Aprovechan un descuido, con la ventana abierta, entonces pegan un salto y te sacan el equipo de las manos. Es un segundo, o menos. Después, se van corriendo. No es casual, pero cuando pasa algo así, la Policía de la Ciudad nunca está. También roban del lado de provincia, en Ciudadela", dijo Carlos, un damnificado, que sufrió el hecho cuando viajaba, como siempre, arriba de la línea 96.

"Muy organizada"

En consultas realizadas por este medio, vecinos de Ciudadela mencionaron que hay "una banda muy organizada que trabaja desde hace más de una década con este negocio de los celulares robados en la zona de Liniers y alrededores, y lo que hacen es reclutar a pibes, mucho mejor si son menores de 16 porque son inimputables".

"Les enseñan las técnicas para robar, pero también tienen contactos con la policía, entonces cuando peinan la zona, robándole a todo el mundo, los efectivos nunca están. Son franjas de 10 o 15 minutos sin presencia policial. En ese rato estos pibes hacen un desastre. Después, los fonos los llevan a los negocios que se encargan de liberarlos y revenderlos. Hay todo un circuito muy oscuro. En general, no hay violencia en estos casos, pero a veces algo sale mal y sabemos de situaciones con personas heridas, muy golpeadas. Se tiene que terminar", dijeron los vecinos consultados.

De acuerdo a lo que pudo averiguarse, no hay un esquema rígido de días y tampoco de horarios en relación al accionar de la banda que roba celulares. "El asunto es despistar por si alguna fiscalía mandó a realizar seguimiento de investigación. Ya no depende de la policía de la zona. Una semana pueden ir el lunes, jueves y viernes, y la siguiente el miércoles y sábado, y así infinitamente. A los pibes les pagan entre 1.500 y 2.000 pesos por día, depende de cuántos equipos puedan robar. En el revoleo, un porcentaje alto de aparatos son de primera línea, con alto costo", se explicó.

"Se ve todo el tiempo. Cuando pasás por Liniers, alguna situación delictiva seguro que presenciás. Es inevitable. Porque es un verdadero descontrol. Y del lado de provincia, en Ciudadela, también pasa lo mismo. Todavía tengo que pagar cuotas del equipo que me robaron. Es injusto. Prometen todo el tiempo que van a solucionar el tema de la inseguridad, pero la calle está diciendo otra cosa", cerró Carlos.

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: 5346756 - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - internet@dpopular.com.ar

Edición Nro. 15739

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto - Director Comercial: Martín Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados