Tenía objetos plásticos en el recto, por lo que tuvieron que intervenirla de urgencia para salvarle la vida, mientras sigue en estado delicado. Intervino la Justicia, la Policía y el Municipio.
A raíz de una denuncia de vecinos, agentes policiales y de la Subsecretaría de Zoonosis del Municipio de Quilmes rescataron a una yegua que se revolcaba del dolor y que era alimentada de basura en un domicilio de Bernal Oeste, en tanto que los dueños aseguraron que jamás la habían maltratado, aunque el reporte veterinario indicó que tenía objetos plásticos en el recto y que tuvieron que intervenir de urgencia para salvarle la vida, mientras sigue en estado delicado.
Un nuevo caso de maltrato animal sacudió al distrito y obligó la intervención de las autoridades. Los casos de dicha índole cobraron mucha relevancia y es por ello que los grupos rescatistas están a la expectativa de denuncias vecinales para solucionar estos dilemas. Así las cosas, la víctima ya está en el centro de atención para que los profesionales médicos puedan curarla.
Se trata de una potranca llamada Siena, que estaba revolcándose en medio de la calle, sobre un basural, situado en Bernal Oeste. Los dueños de ella se encontraban alrededor, sin inmutarse por lo que veían. En sintonía, los vecinos, angustiados por la situación, de la cual tenían conocimiento previamente, decidieron llamar al 911 para saber cómo proceder y denunciar.
Así las cosas, la Fiscalía correspondiente tomó el caso y enviaron móviles policiales a la escena. Se pusieron en contacto con el área de Zoonosis del Municipio de Quilmes y agentes se apersonaron. Dialogaron con los responsables, pero estos se excusaron por todas las vías. El panorama era claro, pero decían que ellos no lo maltrataban y que, si bien estaba sobre la basura, no había pruebas de que se alimentara de ello.
Es por eso que la llevaron y la trasladaron a un centro veterinario para que la atendieran. El cuadro era grave. A simple vista, podían ver como se le desprendían hilos de la región anal. Al revisar, entendieron que le habían introducido botellas plásticas por el recto, bolsas y demás. Tenía el sistema digestivo obstruido y no podía siquiera desplazarse. Solo se revolcaba y se golpeaba del dolor.
Le pusieron una sonda para alimentarla, está con fluidoterapia, analgesia y la controlan a todo momento para chequear evoluciones. Si bien está delicada, creen que pueden salvarle la vida. Además, presentaba signos de maltrato y era usada para tirar carros. Esta acción está prohibida y la ley indica que se pueden dar hasta 3 años de cárcel según cual sea la agresión contra los animales.
El operativo reunió gran cantidad de agentes policiales y también se acercaron participantes de la Organización No Gubernamental (ONG) Caballos Quilmes, quienes agradecieron a las autoridades y a la Subsecretaría de Zoonosis y a su encargada, Pamela Dreher. Cabe destacar que intervino también el área de Seguridad, a cargo de Hernán Ocampo.
Desde la institución mostraron optimismo y el caso tuvo gran repercusión en redes sociales.
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