Son los de la avenida Illia y el ramal Temperley-Haedo de la Línea General Roca en San Justo, y la calle Castro Barros y el ramal Tapiales-Marinos del Crucero General Belgrano de la Línea Belgrano Sur en Aldo Bonzi, paralizados desde diciembre de 2023.
Las obras de los pasos bajo nivel vehiculares ubicados en la avenida Arturo Illia y las vías del ramal Temperley-Haedo de la Línea General Roca (LGR) en San Justo, y la calle Castro Barros y las vías del ramal Tapiales-Marinos del Crucero General Belgrano de la Línea Belgrano Sur (LBS) en Aldo Bonzi, que se paralizaron en coincidencia con la asunción del presidente Javier Milei, en diciembre de 2023, se podría reanudar, pero encaradas por la Municipalidad de La Matanza.
Ocurre que la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad Anónima (ADIF SA) -cuyo nombre comercial es Trenes Argentinos Infraestructura- firmó sendos convenios -específicamente acuerdos de colaboración- con la intendencia para la conclusión de ambos, según documentos oficiales.
La construcción del bajo nivel de San Justo se paralizó, como ocurrió con numerosas obras públicas, en el marco literal de la aplicación de la "motosierra". Pero fue una de las pocas, sino la única que involucionó: la excavación que se había realizado para que los vehículos circularan debajo de las vías fue tapada, tras las quejas de los vecinos por la acumulación de agua estancada.
Los convenios para la ejecución del emprendimiento, ubicado a la altura de la avenida Presidente Arturo Illia -una de las principales arterias de San Justo y de La Matanza- se firmaron el 19 de julio de 2021, con la participación del entonces ministro de Transporte de la Nación Alexis Guerrera, de quien era el presidente de Trenes Argentinos Operaciones e Infraestructura, Martín Marinucci, y del intendente Fernando Espinoza. La inversión estimada entonces alcanzaba a los 1.500 millones de pesos, en el marco del Plan Modernización del Transporte Ferroviario.
En mayo de 2022 comenzaron los trabajos, luego del cierre de uno de los pasos a nivel más importantes de San Justo, por su ancho y volumen de tránsito (el otro es el de la avenida Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas) y el consiguiente desvío por los cruces situados a la altura de las calles Florencio Varela y Villegas: por este último se desvían las líneas de colectivos 113, 174, 185 y 284.
Por entonces, había una exigua frecuencia de trenes en el ramal Temperley-Haedo de la Línea General Roca (LGR): una formación de pasajeros cada una hora y 40 minutos. Pero desde principios de 2025, se estiró a un servicio cada tres horas y 20 minutos, manteniéndose entre 2 y 4 cargueros por día (el carbonero cargado y el vacío que une Alianza con el Puerto La Plata, y el arenero y/o pedrero, entre Alianza, San Justo y Tablada), que no provocan mayores inconvenientes para cruzar las vías, aunque obliga a los vehículos a recorrer 400 metros más de lo habitual. Los peatones cuentan con un paso provisorio sobre las vías, con estructuras de madera, que muestran algunos daños producto del paso del tiempo.
Pero los problemas surgieron para numerosos frentistas y comerciantes: la avenida Illia quedó prácticamente cerrada en un tramo de 450 metros, entre la calle Rincón y la avenida Presidente Juan Domingo Perón; también quedó clausurada la transversal Zapiola entre Salta e Illia, aunque los conductores de vehículos pequeños se las ingenian para continuar hasta Varela.
A los vecinos les anunciaron que el emprendimiento iba a demandar entre 2 y 3 años, y que a su finalización, la zona circundante contaría con grandes sectores de esparcimientos parquizados e iluminados.
También, que incluía una obra hidráulica "que sacará el agua acumulada producida por las lluvias, favoreciendo el escurrimiento de las aguas pluviales para evitar su acumulación en las zonas domiciliarias mediante un conducto que terminará de movilizar ese excedente hacia el conducto central del arroyo Maldonado", situado a 100 metros (bajo la calle Mármol), según detalló el municipio.
Tras la instalación de los conductos de desagüe, en mayo de 2023 se dio un paso significativo en el proyecto: la colocación de sendos puentes de hormigón, correspondientes a la doble vía con que cuenta el ramal ferroviario, para que los trenes pasen por sobre el cruce.
Avanzando el tiempo, comenzó la excavación del acceso al paso bajo las vías, desde el lado de la calle Rincón. Pero entonces fue que la obra se paralizó, en coincidencia con la asunción de Javier Milei como presidente de la Nación, el 10 de diciembre de 2023.
El terreno excavado, que constituía una depresión sin salida, comenzó a llenarse de agua con cada lluvia, que permanecía varios días: una laguna de líquido estancado. La proliferación de mosquitos y el aumento de casos de dengue hizo que los vecinos se quejaran, y entonces se procedió a rellenar, en mayo de 2024, lo que se había hecho, en un concreto retroceso.
Una recorrida de este medio por el lugar este lunes permitió comprobar que el abandono continúa: incluso la vegetación se adueñó del área de acceso al bajo nivel rellenada, mientras que el sector cerrado de Illia se transformó en una playa de estacionamiento, con montañas de escombros, asfalto e incluso algunos caños.
También que los comerciantes con locales sobre Illia, entre Zapiola y las vías, que padecen las consecuencias de un cierre que ya lleva casi 4 años, con una fuerte caída de las ventas porque tienen sus locales sobre una arteria que tenía mucho tránsito y circulación peatonal y que ahora es un verdadero páramo, ya que está cerrada, desconocen las últimas tramitaciones para reanudar los trabajos.
"No tenemos ninguna información. Ojalá que la obra se complete, porque a nosotros nos viene perjudicando mucho", coincidieron en señalar desde una tapicería de automóviles y una papelera.
Mientras tanto en Aldo Bonzi la expectativa es que se reanude la obra de construcción del bajo nivel de la calle Castro Barros y las vías del ramal Tapiales-Marinos del Crucero General Belgrano de la Línea Belgrano Sur (LBS), necesario reemplazo para el cruce a nivel que quedó cerrado por la construcción del viaducto sobre el ramal Temperley-Haedo de la Línea General Roca (LGR) entre Bonzi y Tapiales, que reemplazó al cruce a nivel (a 90 grados) entre ambas líneas.
El viaducto fue inaugurado en setiembre pasado, pero aún ahora se utiliza en forma parcial: aunque cuenta con dos vías, los trenes circulan por una sola.
El cierre de Castro Barros significa graves inconvenientes de movilidad para quienes viven en el sector de Bonzi literalmente encerrado entre el ramal ferroviario citado, el que une Sáenz con González Catán y el viaducto de la Ruta Provincial 4 (Camino de Cintura). Además, obligó a desviarse a los colectivos de las líneas 91 y 97, en dirección al barrio San Alberto de Isidro Casanova y a Morón, respectivamente.
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