El joven piloto de Canning, hijo de Leonel y nieto de Vicente, se afirma como revelación del TC 2000. Está tercero con 181 puntos, mientras que su padre es el líder, con 272 unidades.
El joven piloto de Canning Tiago Pernía transita por un gran año deportivo y cada día se afirma como revelación del TC 2000 con el Renault Fluence del OCASA Racing, despegado de la mochila de ser el hijo de Leonel Pernía, con quien pelea el campeonato. Para el corredor de la región lo más importante es hacer su camino propio al andar y disfrutar el camino tal cual se presenta, aunque parezca una presión luchar por la corona con el Tanito: "De antemano, es un sueño cumplido".
El nieto de Vicente e hijo de Leonel ya es un nombre propio dentro del automovilismo, sin etiquetas ni menciones extras, sino sólo de color: la prioridad del joven volante es sumar buenos puntos y que pase lo que pasen en el certamen, dado que ya está cumpliendo sus anhelos y en familia. Está tercero con 181 puntos y es uno de los rivales directos de su papá, quien lidera con 272 unidades.
"Pelear el título con mi viejo es un sueño cumplido. Sin dudas es algo lindo, porque años atrás veía sus carreras y ahora este año puedo luchar junto a él para ver quién puede llevarse el campeonato. Es algo indescriptible. Sé que para las tres fechas restantes del torneo tengo que dar el ciento por ciento en cada carrera".
En paralelo, Tiago se perfila de buenas en la Copa Rookie Latam del TC 2000, cuyo ganador podrá llevarse 40 millones de pesos a compartir con el equipo que consagre el campeón.
Está segundo detrás del líder Matías Capurro (AXION Energy Sport). Tercero marca Figgo Bessone (AXION Energy Sport).
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