Intervino la policía ante un llamado al 911 y se acercó a la vivienda donde se había cometido el hecho, donde la hermana del acusado, que se dio a la fuga, confirmó lo ocurrido.
Un hecho horroroso sacudió a la comunidad de Florencio Varela, luego de conocerse la noticia de que un sujeto le robó un caballo a su vecina para descuartizarlo y faenarlo, en tanto que la hermana del agresor dialogó con agentes policiales y confirmó todas las sospechas, mientras que no pudo dar detalles de su paradero, debido a que tras el brutal acto se dio a la fuga y es por dicho motivo que lo buscan en todo el distrito.
Se trata de un caso espeluznante que conmocionó a quienes residen en Ingeniero Allan, que si bien están acostumbrados a vivir con reiterados episodios de violencia y delincuencia, no pueden tolerar semejante atrocidad. En sintonía, mientras el hombre siga prófugo, temen que pueda reiterar estas acciones contra otros animales en las calles del barrio y no descartan que lo haya hecho para comer su carne.
Todo sucedió en la intersección de las calles 1130 entre 1141 y 1143, cuando un llamado anónimo al 911 alertó que había visto a un vecino, ingresando un caballo al patio de su vivienda y que lo había desmembrado por completo. Es por ello que de inmediato agentes de la Comisaría Sexta se apersonaron en el lugar y los recibió su hermana, que estaba tan conmocionada como todo el resto del vecindario.
Al consultarle por la denuncia, indicó que era todo verdad y que el animal yacía muerto. Al ingresar los uniformados policiales, vieron el cadáver faenado del equino. Tras ellos, llegaron trabajadores y personal de Defensa Civil del Municipio y de la Coordinación de Zona de Seguridad Rural de la división Conurbano Sur.
A raíz de lo ocurrido, empezaron a investigar en el mismo barrio y llegaron hasta una vecina, Belén Rocío M., de 26 años, que confirmó ser la dueña del caballo muerto. Indicó que en la mañana del miércoles, a eso de las 7, sufrió el robo del animal, aunque no llegó a divisar al hampón. Este se metió al fondo trasero de su vivienda, situada en la intersección de la Avenida Dardo Rocha y calle 1134 y lo llevó caminando por las calles del lugar.
La Justicia tomó cartas en el asunto y busca intensamente al sindicado, motivo por el que ordenaron su inmediata captura. Pidieron el relevo de las filmaciones de vigilancia de la zona para lograr dar con su paradero y esperan noticias de él cuanto antes.
Cabe destacar que hace algunos meses, autoridades judiciales desbarataron un matadero clandestino en el que faenaban vacas y caballos sin las habilitaciones necesarias. Hubo ocho imputados al respecto y algunos no recuperaron su libertad aún. Su carne era vendida en carnicerías de la zona y los vecinos, que iban a comprar con total tranquilidad, no sabían lo que en realidad estaban consumiendo.