Un joven de 25 años, que se declara partidario de la religión 'pasafarismo', intentó os empleados de la Comisión de Vehículos Motorizados que el colador de pasta era un "tocado religioso".
Las autoridades de tráfico de Nueva Jersey han tenido que llamar a la policía para hacer cambiar de opinión a un joven que insistía en su derecho a posar para la foto de su licencia de conducir con un colador de pasta en la cabeza.
Aaron Williams, de 25 años, que se declara partidario de una religión, conocida como el 'pastafarismo' o la religión del Monstruo de Espagueti Volador, intentó convencer a los empleados de la Comisión de Vehículos Motorizados que el colador de pasta era un "tocado religioso" y tenía derecho a utilizarlo para las fotos de las licencias.