Un cartonero encontró una granada militar en la calle y, sin saber el peligro que corría, la llevó a su propia casa, en Florencio Varela, hasta que su propia familia lo convenció para denunciar el hallazgo y, finalmente, un escuadrón especializado en explosivos se hizo cargo del artefacto y lo detonó en un descampado de la zona, en el barrio San Jorge.
El hecho se registró en la tarde del sábado, cuando una autobomba del Cuartel de Bomberos arribó hasta el domicilio del vecino, que tras hallar el artefacto explosivo y por desconocimiento lo había trasladado hasta su casa para enseñarselo a su familia.
La hija del hombre alertó a las autoridades policiales sobre la presencia de una granada en su domicilio. Si bien el primer llamado se realizó al 911, los efectivos policiales no se hicieron presentes en el lugar, por lo que la mujer procedió a llamar a la municipalidad, desde donde enviaron móviles de Guardia Comunal, Defensa Civil y bomberos.
Los especialistas se hicieron presentes inmediatamente en la esquina de 517 y 572, del barrio San Jorge, donde retiraron la granada para “desactivarla”. El 911 envió efectivos policiales una vez que el personal capacitado ya había controlado la situación. Más tarde, la División Antiexplosivos de la Policía Bonaerense hizo detonar la granada, en un predio de calles 575 y 515.
Según testificó la joven, la peligrosa granada militar llegó al domicilio entre los bultos que su padre, quien actualmente se encuentra desocupado y se gana la vida como cartonero.