El vehículo le pertenecía a un sargento de la Policía Bonaerense, quien al advertir el ilícito avisó al 911. Una hora después lograron ubicarlo y detener al sujeto, que intentó escapar a pie.
En medio de un episodio violento, un delincuente robó una camioneta que le pertenecía a un sargento de la Policía Bonaerense de un estacionamiento y terminó detenido luego de una larga persecución con efectivos de Prefectura Naval que culminó en Wilde, en tanto que le secuestraron un arma de fuego, un cuchillo y el uniforme que le correspondía al agente y que estaba en el interior del rodado, además de otros elementos de valor.
Se trata de un hecho que tuvo inicio en Ezpeleta, cuando el malviviente ingresó al lugar donde estaban guardados todos los vehículos situado en la intersección de Avenida Calchaquí y Namuncurá y amenazó a punta de pistola y de manera violenta al playero que estaba cumpliendo con su turno. Este quería un vehículo para salir a cometer un raid delictivo y tuvo la mala puntería de elegir el equivocado. De inmediato salió con una camioneta Chevrolet S10 y se dio a la fuga a toda velocidad.
Tras el ilícito, la víctima del robo se comunicó con el 911 y efectivos policiales emprendieron una búsqueda incansable por los alrededores del distrito, hasta que finalmente dieron con su paradero, casi una hora después. Fue en Miguel Angel Mauriño y Coronel Lynch que lo divisaron uniformados de la Prefectura Naval y emprendieron una larga persecución que culminó en otra localidad. De milagro nadie se cruzó en su camino y no hubo heridos por el hecho, que duró un largo rato.
El malviviente, al llegar al cruce de Condarco y Juan A. de Sarachaga, en Wilde, se bajó del vehículo y quiso escapar a pie, metiéndose en un barrio oscuro. Sin embargo, a pesar de querer pasar desapercibido los prefectos lo alcanzaron, lo atraparon y lo retuvieron, para finalmente trasladarlo a la seccional novena de Quilmes, donde quedó a disposición de la Justicia.
Al abrir la camioneta y revisar en su interior, los uniformados dieron cuenta de que había una mochila que tenía una pistola Bersa Glock calibre 9 milímetros con 16 cartuchos, un cuchillo, esposas, un estéreo y el uniforme de la Policía Bonaerense que le pertenecía al sargento.
El caso quedó en manos de la fiscal Mariana Curra Zaramaniego, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°6 de Quilmes y el acusado se negó a declarar por lo sucedido.