Se realizaron cinco allanamientos a partir de un trabajo de investigación originado en la denuncia que en forma anónima realizaron vecinos a la nueva línea de la Secretaría de Seguridad del Municipio.
Uniformados del Grupo Táctico Operativo (GTO) realizaron cinco allanamientos y desbarataron una banda integrada por dos familias que se dedicaban a comercializar drogas en tres barrios de Quilmes, en tanto que los criminales fueron denunciados por vecinos que, cansados de ver lo que sucedía, decidieron notificarlo de manera anónima a la nueva línea de la Secretaría de Seguridad del Municipio, mientras que los acusados fueron imputados también por resistencia a la autoridad.
En medio de la lucha para frenar el comercio ilícito y evitar enfrentamientos entre bandas, sacaron de circulación a un grupo de personas que atemorizaba a los ciudadanos y que realizaba sus tareas sin escrúpulos. Cuando los increparon, quisieron impedir el paso de los agentes, aunque finalmente fueron aprehendidos y trasladados a la seccional correspondiente, para quedar a disposición de la Justicia.
Se trata de una banda que operaba en los barrios Kolynos, 9 de Agosto y Novak. Este último, tal vez en el cual ocurrieron más hechos de violencia en el último tiempo, incluido un homicidio la semana pasada. Tenían su búnker, pero también vendían en otros cuatro domicilios, todos allanados por el GTO de la comisaría 5ta. de La Cañada, por orden de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIyJ) N° 20. Tenían la información a raíz de varias denuncias y gracias a tareas de investigación.
Los uniformados policiales detuvieron a este grupo integrado por cinco personas pertenecientes a dos familias, que tenían en su poder una gran cantidad de estupefacientes. En total, secuestraron elementos para el corte y fraccionamiento, balanzas de precisión, 287 envoltorios que contenían 103 gramos de cocaína, cuatro paquetes pequeños con marihuana, teléfonos celulares implicados en la causa y dinero en efectivo. Lo cierto es que en un principio, intentaron presentar cierta resistencia, que no les dio resultado.
Quisieron pelearse con las autoridades policiales, aunque los redujeron de inmediato. Cabe destacar que no tenían en su poder armas de fuego y todos quedaron esposados. Se los imputa por “resistencia a la autoridad” y “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”. En sintonía, dichas sustancias fueron puestas a disposición de la Justicia y se avanzó para saber si hay más implicados en esta red.
Los investigadores realizaron un trabajo minucioso, fotografiaron y desbarataron cada punto de venta de drogas, además de hacer diversas escuchas para develar su modus operandi. Todo ello fue gracias al accionar de los propios vecinos, que cansados de ver lo que estaba sucediendo en sus barrios, decidieron hacer la denuncia a la nueva línea telefónica (0800-999-3760) de la Secretaría de Seguridad del Municipio de Quilmes de manera anónima.