Dos horarios distintos, dos grupos distintos, una misma misión: ganarle a todo aquel que se cruce. Si bien la Copa Argentina tiene valor, sobre todo económico, para Quilmes, el campeonato y precipicio de los descensos preocupa aún más. Por eso, en grupos distintos, el entrenador del Decano, Cristian Díaz, dividió al plantel en dos conforme a si van a jugar o no el miércoles y avanza en los conceptos principales para los que juegan el torneo local.
“Seguramente será un mix de suplentes y Reserva”, había anticipado Díaz respecto del equipo que presentará mañana para enfrentar a Gimnasia de Mendoza por los 32avos. de final de la Copa Argentina, a las 18 en el Beranger. Y como no quiere perder sintonía con los que jugarán el lunes ante Defensa y Justicia, los hace trabajar por separado.
Con todo ante el Lobo
La cita ante el combinado mendocino no sólo garantizará un pasaje a los 16avos. de final de la competición federal, sino que también acarrearía un ingreso más que necesario para un club que se desangra por sus cuentas.
Por eso, aunque el equipo será alternativo, se presentará dispuesto a hacer todo para dejar atrás a su rival. En la práctica de ayer, donde ensayaron definición, juego asociado y penales, Díaz formó con Horacio Ramírez; Raúl Lozano, Diego Colotto, Tomás López y Lucas Carrizo; Matías Escobar; Francisco Ilarregui, Francesco Celeste, Gabriel Ramírez y Nicolás Da Campo; y Ignacio Bailone. Con esta posible formación, en el banco quedaría Marcos Ledesma, Ismael Benegas, Enzo Acosta, Facundo Coria, Maximiliano González, Franco Negri y Brandon Obregón y Nicolás Benegas.
Otro grupo, otro rival
Con los regresos de Colotto, González y Ramírez (purgaron su sanción), Sergio Escudero y Benegas (recuperados de sus respectivas lesiones) el entrenador va completando los 11 para enfrentara Defensa y Justicia el lunes, a las 19. Trombetta, por lesión, y Da Campo, suspendido, están descartados.