Vecinos de la DDI de Quilmes, lugar en el cual está detenido el cantante L-Gante desde hace varios días, se mostraron cansados y piden intervención inmediata del Estado a raíz del comportamiento de sus familiares y fanáticos, quienes están -según señalan- acampando fuera de la dependencia y orinan las casas, ponen música fuerte durante la noche, ubican sus colchones en las veredas, hacen fogatas y comen asados.
La indignación de los pobladores cercanos al establecimiento situado en Martín Rodríguez y Corrientes, en el oeste quilmeño, llegó al límite. Dicho espacio es el centro de las cámaras debido a la detención de Elián Valenzuela en la Delegación Departamental de Investigaciones quilmeña y a las manifestaciones que realizan constantemente sus seguidores para pedir la inmediata liberación. Pero la bronca surge porque se apropiaron del espacio público y molestan terriblemente a quienes viven allí.
Según explicó un joven que vive a la vuelta de la DDI a El Quilmeño, la situación afecta claramente a las personas que quieren desarrollar su vida con normalidad y provoca serios enojos.
Lo que empezó siendo una simple muestra de apoyo de "La Mafilia", como se denominan sus fans, terminó mostrando la peor cara de la moneda.
Ensucian y molestan a la madrugada, pero lo que desató el reclamo fue que no van al baño correspondiente.
Por ello, pudo confirmar que orinan en las puertas de las casas, en los árboles y en las paredes, dejando olores nauseabundos a cualquier hora del día. Además, estacionaron una limusina "tuneada" en la que duermen durante la noche, pero también armaron una carpa y un gazebo para pasar el rato.
"Estamos haciéndole el aguante al wacho, desde el día uno. No lo vamos a dejar tirado. Acá te das cuenta quien lo quiere de verdad y quien lo quiere por la 'gira'. Hay muchos que no aparecieron", comentó el chofer del ostentoso vehículo que está allí desde el pasado martes. "Lo importante es que él sienta que nosotros estamos acá afuera. Se siente esa energía", agregó otro de los presentes.
Otro de los enojos de los vecinos viene de que armaron una parrilla en plena vereda de la DDI para hacerle la comida a L-Gante y que nunca limpian nada, quedando los residuos allí. Para colmo, toman alcohol y a la noche ponen canciones del artista a todo volumen en los autos para cantar y bailar, impidiendo que los trabajadores que están en el barrio y todas las familias puedan lograr descansar con normalidad.
A raíz de todos esos problemas, los afectados piden que las autoridades del Estado intervengan inmediatamente para regular esto, que parece no tener fin. Mucho menos ahora, que se confirmó que el cantante -que está preso por privación ilegítima de la libertad y amenaza con arma de fuego-, no saldrá en libertad como pidió su abogado.