“Si era por mí, hubiera llegado antes. El desafío personal está, pero primero está el objetivo del club”, aseguró el volante uruguayo recientemente incorporado por Quilmes, Alejandro Furia, que sintetiza un poco el sentimiento de un grupo de profesionales que trabaja incansablemente en el estadio Centenario.
Como muchos de sus flamantes compañeros, el charrúa quiere comenzar ya la competición. La ansiedad pesa y más cuando el empuje del grupo hace que el objetivo de volver a Primera sea el único en miras. Sobre sus particularidades y las necesidad del equipo, Furia manifestó: “Si el técnico quiere encontrar en mi un jugador ofensivo, lo va a encontrar. Y si quiere encontrar uno defensivo, hay que adaptarse. Mi fuerte es ser un jugador que va mucho al ataque, que le gusta ir para adelante, pero también hay que ser ordenado tácticamente”.
Al volante no le es ajeno el Centenario y le trae buenos recuerdos. Al respecto, explicó: “Tuve la suerte de jugar un amistoso con la selección sub 17 Argentina- Uruguay en el año 2010. Tengo un lindo recuerdo de la cancha, comparado con Plaza, esto es un sueño”.
Una exigencia física
A pesar de las adversas condiciones climáticas, el plantel se movió intensamente. Se repartieron entre el gimnasio y el terreno del anexo. El cuerpo técnico de Lucas Nardi diagramó una exigente tanda de ejercicios, ya que para el DT la preparación física es fundamental a la hora de exigir al máximo a sus dirigidos.
Por eso sólo realizaron tareas aquellos que están óptimos. Así fue que Braian Lluy, Diego Colotto, Tomás López, Lucas Carrizo, Juan Altamiranda, Miguel Caneo, Francisco Ilarregui y Enzo Acosta, más Jorge Benítez, Juan Larrea, Alejandro Furia, Brandon Obregón; Jonatan Torres y José Valdez fueron los únicos que trabajaron fuerte.