Delincuentes desalmados robaron la silla de ruedas de un niño discapacitado en Quilmes Oeste, hecho por el que su familia lanzó un desesperado pedido solidario para que le donen una de reemplazo y, de esa manera, pueda regresar a la escuela, ya que desde entonces se encuentra acostado sin la posibilidad de movilizarse.
Isaías Medina tiene 10 años y nació con una discapacidad motriz. Junto a sus padres vive en la planta alta de una casa ubicada en la calle 893 al 1300, entre calles 806 y 807, en el barrio La Paz. Todos los días, cuando entra a su casa, deja la silla de ruedas en un pasillo al costado de la escalera y algún familiar, generalmente su padre, lo suben alzado en brazos.
El jueves pasado, Isaías debía asistir a la Escuela Especial N° 502 de Quilmes. Su padre lo bajó por la escalera pero la silla no estaba y tuvo que faltar a clases. “Al principio pensé que era una travesura de los chicos del barrio. Me imaginé que había entrado algún amigo de mi hijo, porque saben que el portón de la calle queda sin llave. Pero después de unas horas ya supe que había sido un robo”, explicó Antonio, el papá del niño.
En el vecindario nadie vio nada. Antonio intentó recuperarla, pero la silla de ruedas no apareció. “Lo primero que sentí fue bronca e impotencia. Le tuve que decir a Isaías que se la había llevado. El no entendía cómo alguien era capaz de robarle su silla. Se puso muy triste”, remarcó el hombre en diálogo con DIARIO POPULAR.
La tristeza de la familia Medina rápidamente conmovió al barrio y entre los vecinos comenzaron a divulgar el caso, para intentar encontrar una silla que reemplace la robada, que sea adecuada para el peso y la altura de Isaías. “Lamentablemente, nosotros no tenemos la posibilidad de comprarle una nueva, porque cuestan entre 7 y 10 mil pesos. Ojalá algún corazón solidario nos pueda dar una mano con esta situación”, manifestó compungido Antonio.