El Tricolor despachó al Millonario por 25 a 20 y se erigió como el mejor en la competencia de handball en la rama femenina, habiendo dejado en el camino previamente a históricos como Cideco y Sedalo.
Mariano Acosta hizo historia y se coronó por primera vez en el Súper 8 de handball en la Liga de Honor de la rama femenina al vencer en la final por un certero 25 a 20 a River, completando un itinerario satisfactorio de principio a fin.
El Tricolor sorprendió con un juego lúcido, simple en el manejo del balón, y una efectividad notable para dar la vuelta olímpica, habiendo dejado en el camino a combinados de mucha relevancia en la disciplina, pues previo a derrotar al Millonario había hecho lo propio en cuartos de final con Cideco y en semifinales con Sedalo, dos conjuntos de enorme trayectoria.
El equipo de la región, de crecimiento notable en los últimos años, especialmente entre las chicas, logró llegar a la cima de la especialidad y ahora tiene el desafío por delante de consolidarse en la elite en la temporada regular, pues este itinerario que pasó fue el que mostró en el terreno a los mejores de la campaña pasada, que abrieron con esta grilla la tanda 2024.
¿Dónde estuvo la clave para ganar? La pieza elemental fue la bernalense Manuela Pizzo, referente de la plantilla en su vuelta al país en los últimos meses luego de un extenso recorrido por el handball europeo y siendo todavía elemental en la Selección Argentina bajo la órbita del DT Eduardo Gallardo.
La dama se acopló al equipo sin inconvenientes, encontró su lugar y logró brindarle aplomo a un combinado joven que aprovechó sus conocimientos para lograr los resultados expuestos.
Pero el circuito generado entre todas derivó en la posibilidad de la coronación, no sólo por el valor agregado de la referente múltiple campeona en España.
Es que, entre las pautas fundamentales estuvo Micaela Corimberto, que se erigió como máxima artillera del cotejo final y logró diseñar una diferencia indescontable para el club de Núñez en la denominada Casa del Handball en Capital Federal, donde se desarrolló el choque.
En tanto, la otra figura fue la arquera Agustina Santamaría, que ingresó desde el banco de suplentes y con un complemento totalmente sólido confeccionó una seguridad que impidió que el rival pudiera acercarse en el marcador en algún momento.
Así la situación, Mariano Acosta disfruta de una alegría mayúscula y espera por más desafíos en el corto plazo.