A pesar de que a Quilmes se le perdió la brújula en Tandil, hay jugadores que no desentonan y que continúan adelante con su buen nivel. Entre ellos, el volante Augusto Max, que sigue siendo una de las cartas de la esperanza de cara a los próximos desafíos en la B Nacional.
Para el tucumano es una ardua tarea su producción sacrificada en el mediocampo, aunque en pos de los éxitos del Cervecero, sólo le importa el triunfo, así que sostuvo en diálogo con FMQ lo siguiente: “En estos momentos lo que más importa es levantar cabeza. Respecto a mi posición, es un trabajo que lo dividís siempre, no es fácil, pero uno trata de ocupar espacios en ataque o hacer relevos”.
Sobre la caída ante Ramón Santamarina, de visitante, el norteño señaló: “Me quedó una sensación fea, horrible. Más que nada tristeza, porque uno quiere ganar y nos tocó perder de una manera inesperada, no fue nuestro mejor partido. Igual me reconforta que tenemos un gran equipo y en el partido anterior habíamos hecho un cotejo bárbaro, que no se pudo repetir. Hay que volver rápido a ese nivel, a ese juego y estamos trabajando para lograrlo lo antes posible”.
Carencias
En relación a las carencias del Decano, Max detalló: “Nos faltó contundencia, principalmente el primer gol nos descolocó, nos sacó de contexto. El segundo ya nos dejó golpeados. Lo bueno es que siempre intentamos, hay cosas positivas para rescatar, pero hay que seguir corrigiendo aspectos”.
Sobre este sendero, amplió: “ “Este es un tropiezo y no bajaremos los brazos. Hasta la mitad del torneo podemos hacer las cosas mejor y demostrar que podemos pelear arriba”.