Cada jornada de entrenamiento busca remediar algunas de las falencias que el equipo viene padeciendo. Por eso, consustanciado con la idea del entrenador de Quilmes, Alfredo Grelak, el defensor Matías Orihuela confesó: “No imaginábamos empezar de esta manera, pero confiamos en que pronto dejaremos la mala racha”.
A pesar de que él es uno de los pocos puntos altos en El Cervecero, sabe que el rendimiento general está lejos de lo que el hincha y hasta ellos mismos esperan. Tras cada partido, vuelven las charlas sobre los errores y los cuestionamientos y es una dinámica que quieren abandonar. “Debemos utilizar estas charlas como aprendizaje. No queremos volver más a los entrenamientos con la cabeza baja. Ojalá podamos volcar en el campo lo que conversamos y conseguir triunfos”, aseguró.
Uno de los cuestionamientos más grandes apuntan al DT. Como los referentes, el jugador salió a bancarlo. En este sentido, Orihuela manifestó: “No entendimos que la línea de cinco volantes servía para conservar la pelota y cortar el circuito de juego del rival. Había que presionar un poco más arriba. Esperamos demasiado atrás y lo pagamos caro. Es cierto que la expulsión nos condicionó, aunque sufrimos un gol y nos cuesta revertir la situación adversa. Ése es otro aspecto a corregir”.
Los cambios que viene presentando la formación titular se deben muchas veces al rival, al que buscan neutralizar. Sin embargo, muchas veces no sale lo que trabajan en la semana y es por eso que las críticas se repiten. Sobre el presente, el lateral de Quilmes sostuvo: “Pretendemos cumplir lo que nos pide el técnico. Él nos convenció con su idea”.