Fue así que reunieron la plata suficiente para rellenar con ocho camiones de escombros las calles del barrio en mal estado y la instalación de ocho luminarias.
Con respecto al primer punto, Mario indicó que al ver que las calles estaban destruidas y que "no podían pasar las ambulancias ni los patrulleros, se nos ocurrió comprar los cascotes, Fueron ocho camiones cada uno".
Pagaron 900 pesos cada uno, lo que resultó un total de 7.200 pesos. "Las calles donde fueron destinados los materiales fueron Amelia y Republiquetas", informó el vecino.
Asimismo, puntualizó que "somos los mismo vecinos que optamos por trabajar. Nos organizamos y todo resulta mejor".
Posteriormente, apuntó que los frentistas también juntaron dinero para instalar luminarias en las mismas calles donde arrojaron los escombros. Luego, subrayó que colocaron ocho lámparas de 1.300 pesos cada una. "Gastamos 10.400 pesos para que las calles estén totalmente iluminadas", recalcó.