Durante una sesión extraordinaria celebrada ayer, el Concejo Deliberante de Quilmes aprobó la adhesión del Municipio al pacto fiscal, sancionado el pasado 27 de diciembre por la Legislatura bonaerense. Con 12 votos afirmativos y una abstención, el Poder Ejecutivo local, encabezado por el intendente Martiniano Molina, se suma a una iniciativa que busca, según los considerandos del proyecto votado, “un manejo racional, ordenado y transparente de los recursos municipales.”
A partir de la adhesión a esta norma, el Municipio asume una baja paulatina de los tributos vinculados a la producción, en particular, a la llamada tasa por Seguridad e Higiene; Servicios Urbanos; Conservación, Reparación y Mejorado de la Red Vial “o tributos municipales asimilables”.
Fue la presidente del bloque Cambiemos, Raquel Coldani, la encargada de abrir el debate. La edil hizo una reseña del pacto fiscal firmado por 23 de los 24 gobernadores de los estados federales de la República y la importancia de ese acto, respecto de los fondos que recupera la provincia de Buenos Aires y que sumarán, entre este año y el próximo, un total de 65 mil millones de pesos. Fondos que, en un porcentaje determinado, se derramarán hacia los municipios adherentes al pacto.
Los sectores que decidieron no adherir a la medida -Unidad Ciudadana, Gen y los bloques unipersonales identificados con el Partido Justicialista- formularon críticas vinculadas a lo que consideraron la pérdida de autonomía municipal. Sin embargo, la concejal oficialista Myriam Pucheta, explicó al respecto: “No se puede hablar de una autonomía que en realidad, no se tiene. Nuestra Constitución provincial es clara cuando dispone que los Municipios cuentan con una independencia delegada”.
Las supuestas restricciones a la toma futura de personal también merecieron respuesta por parte del oficialismo. Fue el edil Facundo Maisu, quien recordó que la norma prevé, justamente, evitar movimientos en el ultimo semestre del mandato ejecutivo y contrapuso la enorme masa de personal que la anterior gestión (Francisco Gutiérrez) dejó en la planta permanente a la ingresante gestión de Molina. “No se puede dejar comprometido así a un intendente que ingresa y con esta medida garantizamos que ese tipo de situaciones no vuelvan a repetirse”, sostuvo.