Entre las críticas de las figuras del club, ahogados por los malos resultados y con la preocupación de no poder depender de ellos mismos, los jugadores de Quilmes retomaron los trabajos. Con diez días por delante, El Decano buscará preparar un milagro ante el más directo de todos los rivales: Atlético Rafaela.
En absoluto silencio y en un clima de profunda tristeza, el plantel de Quilmes regresó a las prácticas en el Estadio Centenario. Luego de varias pasadas y ejercicios regenerativos, el equipo se volvió a mover al ritmo de las indicaciones tácticas del cuerpo técnico de Cristian Díaz.
La jornada se dio a puertas cerraras y desde la dirigencia buscaron aislar al plantel para evitar cruces y reclamos que pudieran empeorar la situación de un grupo que está muy golpeado.
La voz de los ex Quilmes
“La solución a este drama es, si se puede, salvarse del descenso. Seguir en Primera obliga al club a replantearse ciertos temas. Si no se queda en la A, al menos que pueda hacer bien las cosas para el torneo que viene. Si desciende, que vuelva lo antes posible, no le conviene estar muchos años en el Nacional B”, aseguró en diálogo con El Quilmeño el ex delantero del Cervecero Sergio Marclay.
Mientras que pidió por el bienestar del club, El Pájaro manifestó: “Es muy doloroso el momento que está viviendo Quilmes, difícil, porque no depende solamente de sí mismo, sino de otros resultados. Llegó a este presente por un combo de cosas, que se fueron acumulando últimamente: cuando los resultados no son buenos, no es culpa de los jugadores, hay otros factores, como las contrataciones que no cumplieron con lo esperado”.