Tissera hizo público un comunicado en el marco del Día de la Memoria, en el cual manifiesta duras críticas a la realidad social que se vive en la Diócesis. "En los barrios de nuestra Diócesis se hace visible con alarmante impunidad, el comercio de la muerte. El problema, debe ser abordado por toda la sociedad, distintas fuerzas políticas, organizaciones sociales e iglesias. Pero es el Estado a quien reclamamos que desde el poder judicial y las fuerzas de seguridad redoble los esfuerzos", enfatizó.
En ese sentido, el prelado consideró que la problemática es "el inevitable fruto del capitalismo salvaje y el consumismo, la marginalidad social y la adicción a las drogas; que golpea a nuestros hermanos en todos los niveles de la sociedad, lastimando con mayor crueldad a los más vulnerables: pobres, jóvenes y niños".
Déficit habitacionalMonseñor Tissera también se refirió al derecho de acceso a la tierra, la vivienda y el hábitat e hizo un análisis de la situación que atraviesa la región.
"Debido al crecimiento demográfico del segundo cordón del conurbano bonaerense, la población ha venido aumentando en dos millones de habitantes cada diez años. Sumado a esto, los altos precios que impone el mercado inmobiliario, mayormente dominado por la especulación, deja totalmente de lado el destino universal de los bienes y el derecho de propiedad privada con función social". "Muchas de nuestras familias de sectores populares -continuó el Obispo- se ven forzados por la necesidad a participar de las llamadas tomas de tierra, ocupando lotes o en muchos casos comprando lotes a usurpadores para poder así construir sus viviendas".
Violencia de género