La Parroquia San Cayetano de La Cañada, que el 7 de agosto recibió a miles de fieles, casi un mes después sufrió el ataque de desconocidos que se llevaron distintos elementos de valor.
En un lamentable episodio de inseguridad ocurrido en Quilmes, delincuentes saquearon la Parroquia de San Cayetano y se dieron a la fuga con dinero en efectivo y pertenencias de valor sagrado del establecimiento, en tanto que hay muchísima bronca entre los vecinos y feligreses, debido a que el edificio se encuentra a tan solo una cuadra de la Comisaría Quinta y creen que los perpetradores podrían ser del barrio, mientras que no hubo heridos por el ilícito, ya que se desarrolló en ausencia de religiosos.
El robo a iglesias se convirtió en un método recurrente por parte de los malvivientes. Si bien ahora ocurrió en La Cañada, algunos días atrás hubo un hecho similar en San Francisco Solano y, aún más atrás en Florencio Varela. Lo cierto es que apuntan a estos lugares ya que suelen haber pocas personas y en varias oportunidades pueden obtener objetos de electrónica y hasta instrumentos musicales. Pero, en otras ocasiones, se llevan artículos que se utilizan en las misas o en celebraciones católicas y eso genera un tremendo malestar.
Todo comenzó cuando el párroco del Santuario de San Cayetano, situado en avenida Mosconi 21, retornó tras un retiro espiritual al que asistió en la provincia de Córdoba. Al llegar nuevamente a su casa, se llevó la ingrata sorpresa de que todo estaba revuelto y que faltaban cosas relevantes. De inmediato, acudió a la seccional cercana, que queda a tan solo 100 metros del lugar, y les explicó a los agentes lo que había ocurrido. Radicó la correspondiente denuncia y les encargó la tarea de encontrar a los ladrones.
Si bien no especificó qué se llevaron, trascendió que había una suma significativa de dinero en efectivo, equipos de sonido y otros bienes. Los hampones ingresaron en una de las noches en las cuales el hombre estuvo afuera y causaron verdaderos desastres. Entraron y salieron sin levantar sospechas, lo que generó un terrible malestar en las inmediaciones del barrio. La noticia llegó rápidamente a oídos de los vecinos, quienes se manifestaron en redes sin poder creer lo que sucedió.
Esto se debe a que la Comisaría Quinta de La Cañada queda a una cuadra. A pesar de ello, los malvivientes no se sintieron alarmados por robar tan cerca de una seccional policial. No tienen precisión de la cantidad de perpetradores, pero creen que pueden haber sido dos y esperan los resultados de las filmaciones de vigilancia de las cámaras de la cuadra para obtener más certezas.
El 7 de agosto, como es tradicional, la iglesia de San Cayetano fue tendencia por la cantidad de fieles que se dieron cita para pedir y agradecer por pan y trabajo. Ahora, lamentan el ilícito y piden mayores medidas de seguridad.
Cabe destacar que hace muy pocas semanas, un grupo de delincuentes ingresó a una parroquia en Zeballos y se llevó material de relevancia. Entre lo sustraído había aparatos de electrónica que le correspondían al lugar y hasta el cáliz para dar la misa.