Eisenstein nació el 22 de enero de 1998 en la ciudad de Riga se dedicó desde muy joven al teatro. Sin embargo, la popularización del cinematógrafo, lo llevó a experimentar con este nuevo medio de expresión.
Muy pronto, su nombre comenzó a hacerse más fuerte adentro y afuera de Rusia (para ese entonces la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), debido a su especial habilidad para manipular las emociones del público a través de montajes magistrales.
Eran épocas de cine mudo, en las cuales la maestría de Eisenstein sobresalía gracias a su experiencia teatral.
A pesar de que en sus primero films hacía constantes referencias a la Revolución Rusa y centraba el protagonismo no en una persona sino en el pueblo soviético, sus ideales comunistas diferían a los de la dirigencia estalinista, por lo que fue tachado de “controvertido”.
A pesar de no estar bien visto, Eisenstein siguió retratando la lucha de los trabajadores contra las clases dominantes y eso lo obligó a migrar a los Estados Unidos, donde su situación no mejoró ya que no se le otorgó el permiso de residencia. Debido a eso, el cineasta debió emigrar a México donde vivió entre 1930 y 1932 mientras filmaba ¡Que viva México!, una obra que quedó inconclusa.
El artista terminó regresando a Moscú, donde filmó dos nuevas películas, que fueron censuradas por el régimen estalinista, lo que le provocó una profunda depresión.
Sospechado de espía tras su paso por los Estados Unidos, Eisenstein fue marginado del ambiente artístico y terminó falleciendo de una hemorragia, producto de paro cardiorrespiratorio, el 11 de febrero de 1948.