1 - Siga rutinas, tales como dejar las llaves del coche, anteojos y el celular en el mismo lugar todos los días para encontrarlos fácilmente. Por otro lado confíe en su impulso creativo, un estudio realizado por la Universidad de Arizona reveló que la 'auto-imaginación' es una forma útil de mejorar el aprendizaje y posterior recuerdo de la información. Por ejemplo, si tengo que acordarme de comprar manzanas y leche, sería algo así como pensarse en el momento mismo de la búsqueda en el supermercado, seleccionando algunas o por qué no sirviéndose el vaso de leche a la mañana.
2 - Baje un cambio y preste atención a lo que está haciendo para dar a los sistemas de memoria de su cerebro el tiempo suficiente para crear una memoria duradera.
3 - Evite los ambientes ruidosos y distractivos y el multitasking -los principales destructores de la memoria en la sociedad de ritmo rápido de hoy. La práctica de mindfulness u otro tipo de meditación puede ayudarlo notablemente.
4 - Duerma lo suficiente, reduzca el estrés y consulte con su médico para ver si alguno de sus medicamentos afectan la memoria, uno de sus principales enemigos. Recuerde además que dormir es un proceso importantísimo no sólo en la consolidación de los recuerdos, sino también en la selección de aquellas informaciones que habrán de descartarse a fin de priorizar el aprendizaje de habilidades motoras.
5- Mantener relaciones con amigos y disponer de una red social amplia ha demostrado ser un factor asociado con una mejor memoria.
Otras sugerencias: La lectura, es la actividad intelectual que mayor potencia tiene sobre las capacidades mentales.
Deporte y actividades físicas, es la actividad más efectiva porque actúa directamente en el cerebro y las neuronas promoviendo y aumentando la cantidad de sustancias neurotróficas, como el BDNF, que incrementan la plasticidad sináptica, la neurogénesis y la vascularización del cerebro.
Aprender otro idioma (protegería contra la neurodegeneración). La actividad intelectual a lo largo de la vida, sirve para aumentar la memoria de la vejez y se ve potenciada con la lectura, escritura y la participación en cualquier actividad que estimule el cerebro. Un poco de estrés, ante situaciones emocionales y estresantes activan el sistema nervioso y el endocrino. Las hormonas, como la adrenalina, la noradrelina y los glucocorticoides, pueden contribuir también a la facilitación de la memoria implícitas como explícitas. No obstante, el estrés crónico junto con la elevada y persistente concentración de glucocorticoides en la sangre, provocan muerte neuronal y pérdida de espinas dentríticas en la corteza cerebral, lo cual dificultan el aprendizaje y la memoria. Prevenir, siempre es mejor.