Buscan aumentar la tasa de embarazos y reducir los embarazos múltiples, en el marco de los tratamientos de fertilización asistida, informó ayer la Comisión de Investigaciones Científicas bonaerense
Investigadores de La Plata y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires trabajan en un proyecto que permitirá, en los tratamientos de fertilización asistida, aumentar la tasa de embarazos y reducir el número de embarazos múltiples, informó la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC).
Se trata de una metodología en los procedimientos de fertilización asistida no invasiva basada en espectroscopía infrarroja que apunta al análisis del metabolismo (productos que el embrión libera o consume del medio donde se cultiva), para que a través del mismo se puedan conocer las posibilidades reales de lograr un embarazo, según se informó ayer.
El proyecto lo realizan investigadores de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia (CIC), del Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (CINDEFI) y del Centro de Medicina Reproductiva de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (PREGNA), precisó un comunicado de la CIC.
Con los métodos actuales de análisis de embriones a ser transferidos en un tratamiento de fertilización asistida la probabilidad de implantación es baja, solamente de un 25 por ciento, por lo que para dar mayor seguridad a la pareja se incrementa en muchos casos el número de embriones que se transfieren.
"Con este proyecto buscamos disminuir los embriones que se transfieren a la madre, seleccionando el que tenga la mayor probabilidad de éxito y así aumentar el porcentaje de certeza de embarazo a un 80%, y por lo que venimos viendo en nuestros resultados preliminares creemos que va a ser posible", afirmó Alejandra Bosch, directora del proyecto e investigadora de la Comisión de Investigaciones Científicas, dependiente del ministerio de la Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Buenos Aires (CIC).
Actualmente, el método utilizado para la elección de los embriones a transferir a nivel mundial es por su forma.
Durante cada práctica los laboratorios cuentan con cinco a diez embriones listos para transferir, se los observa con un microscopio y se evalúan a lo largo de los tres a cinco días de cultivo el número de células que lo componen, el aspecto, el tamaño, la forma, la integridad de los embriones y velocidad de crecimiento.
"Si bien estas metodologías han tenido éxito en la mejora de los porcentajes de embarazo y en la reducción de embarazos múltiples, su precisión sigue siendo baja", afirmó Bosch.