El cuidado de la boca es un hábito que se aprende desde la infancia y que perdurará en el tiempo. Por eso, establecer una rutina desde pequeños es el primer paso para tener dientes sanos durante toda la vida.
Es fundamental comenzar desde chicos a inculcarles el hábito, incluso antes de que les salga su primer diente. A partir de esto, la Dra. Lucía Benítez (MN 31.796), brinda algunos trucos para que lavarse los dientes sea un momento divertido y amigable.
1.- Involucrarlos en la elección del cepillo: existen diferentes cepillos para todas las etapas de la niñez, con diferentes características, desde sus personajes favoritos hasta con luces ”láser“ para indicar el tiempo correcto de cepillado. Siempre y cuando el elegido esté diseñado para la edad adecuada y para que quepa correctamente en su boca, dejarlos decidir a ellos es una buena alternativa. Si les gusta, tendrán más ganas de usarlo.
2.- Utilizar una pasta dental con sabor agradable: la mayoría de las pastas dentales habituales pueden ser consideradas muy fuertes o desagradables por los niños. Para evitarlo, usar sabores que sean agradables para el paladar de ellos y en pequeñas cantidades.
3.- El espacio del cepillado: armar un lugar especial en el baño donde estén todos los materiales para lavarse los dientes. Por ejemplo, contar con un recipiente especial para guardar el cepillo y pasta o contar con una escalera para que alcancen a lavarse los dientes.
4.- Utilizar kits portátiles divertidos: una de las formas para que los chicos adquieran el hábito, es dándoles un kit divertido para que pueden llevar en sus mochilas al colegio e inculcarles la importancia que tiene el cuidado dental.
5.- Tabla de recompensas: no hay nada que les guste más a los niños que recibir premios por su buen comportamiento. Por eso, una tabla de recompensas por cepillarse los dientes puede ser una buena opción.
6.- Ser el ejemplo: a los niños más pequeños les encanta copiar muchas de las cosas que hacen sus padres. Una buena opción es realizar el cepillado junto a ellos para que puedan ver cómo lo hacen e intenten copiarlos. Esto lo ayudará a familiarizarse con el proceso.
El cepillado correcto es la base para una buena salud oral, el aliento fresco y una sonrisa agradable. Por eso, es importante inculcar el hábito a los niños desde bien pequeños, generando una rutina diaria y divertida.
Cepillarse los dientes es una de las actividades diarias más importantes. El cuidado dental es un hábito que se aprende desde la infancia y que perdurará durante toda la vida. Es por eso que es fundamental comenzar a inculcarles el hábito de cepillarse desde pequeños.
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