La psoriasis es una de esas enfermedades que no sólo afectan el cuerpo, sino que van minando la personalidad y autoestima del paciente ya que éste, al verse con su aspecto físico alterado, opta por ir recluyéndose para no ser objeto de miradas que él considera tanto o más hirientes y dolorosas que su enfermedad, o bien para no ser diferente al resto.
Desde hace dos años funciona en el país la primera fundación dedicada a la atención de la psoriasis, una enfermedad de la piel caracterizada por la formación de placas rojas, y desde la institución afirman que el 80% por ciento de los pacientes puede mejorar su calidad de vida con entre un 3 y un 5 por ciento de la población argentina padece esta enfermedad, es decir 5 de cada 100 habitantes padecen psoriasis.
Bruno Ruggero es presidente de la Fundación Ayuda al Paciente Psoriásico (FAPP). La institución está ubicada en Billinghurst 1283 de la Capital Federal y cuenta con otras sedes en las ciudades de Córdoba, Rosario y Paraná.
Ruggero explica que la fundación es el fruto de una metodología de tratamiento que lleva más de 30 años de experiencia en distintos consultorios médicos. “Soy psoriásico desde los 20 años y ahora estoy libre de lesiones. No curado porque la enfermedad no se cura, sino que se pueden limpiar las zonas donde están las placas”, cuenta en diálogo con este suplemento.
La psoriasis se caracteriza por la formación en la piel de enrojecimiento y escamas. Es una enfermedad crónica, no contagiosa y de origen desconocido, ya que el factor hereditario cuenta pero no es determinante. Tiene un alto impacto en la calidad de vida del paciente, pudiendo provocar cuadros depresivos, aislamiento, rechazo estético y social dependiendo del grado y visibilidad de las lesiones.
“Me pasó a mí al principio. No quería salir a la calle. Se tiende al aislamiento por no querer exponerse y ni hablar de usar un traje de baño. Por eso es importante difundir que contamos con una alternativa para que el paciente tenga en cuenta.
Son los tratamientos locales, no invasivos, que son la bandera de la fundación y que en el 80 por ciento de los casos permite la remisión de las lesiones”, insistió Ruggero.
Existen otros métodos más complejos para personas con cuadros graves. En la fundación atienden médicos dermatólogos que utilizan medicaciones que están en cualquier vademécum profesional. “No hacemos magia sino que ofrecemos un tratamiento que funciona. La enfermedad se puede controlar”, resaltó el titular de la FAPP.
En la actualidad la fundación atiende a unos 10 mil pacientes y cuenta con un subsidio parcial del Ministerio de Salud de la Nación. Tiene una página web (www. fundacionfapp.org ), donde se incluyen fotos y testimonios de los pacientes atendidos y también posee un perfil de Facebook que le permite interactuar con quienes desean informarse sobre las actividades que allí se llevan a cabo.
“Se comienza con tratamientos locales sin necesidad de indicar medicamentos. En la mayoría de los casos se logra limpiar las lesiones. Yo logré superar este mal trance y por eso quiero que la gente que padezca psoriasis tenga la oportunidad de que le cambie la vida”, concluye Ruggero.
Tips
La psoriasis no se cura pero se puede tratar perfectamente, limpiando totalmente las zonas afectadas por las placas, que son las que hacen que el paciente tienda a recluirse para alejarse de la mirada ajena que muchas veces se siente como un dedo acusador, aunque en realidad no es así.
“Esta enfermedad no tiene sexo ni edad”
Una de las profesionales que atiende en la fundación es la dermatóloga Yamile Bordaji (M.N. 95.076; foto), que advierte que la psoriasis no discrimina por sexo ni edad. “Se puede nacer con la enfermedad. Produce lesiones -una placa roja que tiene escamas gruesas en la superfi cie- con localizaciones bien delimitadas, como codos, uñas, rodillas, cintura o cuero cabelludo. Tiene un curso bastante benigno con períodos de brote y remisión”, indica a este diario.
Hay factores que favorecen su reaparición, como el estrés, infecciones o el inicio de la primavera. Y puede presentarse asintomática o bien producir picazón o dolor en las placas. “Hay un protocolo para atender al paciente. Aquí en primer lugar recomendamos los tratamientos locales”
“No recomendamos el uso local de corticoides porque tiene un efecto rebote al suspenderse, es decir, aparecen lesiones más grandes. Y como requieren una indicación continua, en los chicos podría detener el crecimiento”, puntualiza la especialista.
“La gente tiene que tener cuidado con el uso de remedios que les fueron recomendados. No hay que olvidar los efectos adversos de las drogas o el riesgo de toxicidad hepática”, alerta.
Si bien puede aparecer a cualquier edad, suele hacerlo entre los 15 y los 35 años, con un pico máximo de incidencia en la segunda década. Afecta por igual a ambos sexos, aunque es más precoz en mujeres y en personas con antecedentes familiares. Por otro lado, no existe relación entre psoriasis y cáncer de piel (no maligniza).
La causa de la psoriasis es una velocidad anormalmente alta de mitosis en las células epidérmicas que se pueden relacionar con una sustancia transportada en la sangre, un defecto en el sistema inmunológico.