El magnesio interviene en el funcionamiento de más de 325 enzimas del organismo, incluyendo la transmisión neuromuscular, la actividad muscular, la mineralización ósea y la función de diversas hormonas. La administración periódica durante 6 meses o más de una clase de medicamentos para combatir la acidez, la gastritis o el reflujo gastroesofágico, podría traer aparejada una disminución en los niveles de magnesio, motivo por el cual, las principales autoridades sanitarias de Estados Unidos, Europa y de nuestro país, han recomendado el monitoreo de los niveles de magnesio en esos pacientes y eventualmente la suplementación con sales de ese mineral.
La Food and Drug Administration de los Estados Unidos (FDA), la Entidad Reguladora de Medicamentos y Dispositivos Médicos del Reino Unido (MHRA), y la Administración Nacional de los Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT)de nuestro país, recomendaron monitorear los niveles de magnesio en aquellos pacientes bajo tratamiento que reciben en forma prolongada alguna de las drogas de la categoría de los 'inhibidores de la bomba de protones' (entre otros, omeprazol, pantoprazol, lanzoprazol, rabeprazol y esomeprazol).
Incluso la recomendación advierte que la disminución del magnesio suele evidenciarse en los análisis ya a partir del tercer mes de tratamiento con estos medicamentos.
La indicación fue realizada luego de los reportes de cuadros severos de disminución de magnesio en el cuerpo (hipomagnesemia), muchas veces asociados también a un desbalance en los niveles de calcio (hipocalcemia) y una disminución en los de potasio (hipokalemia).
"La solución está sin lugar a dudas en el monitoreo de los niveles de magnesio en estos pacientes, tal como lo recomiendan las propias autoridades sanitarias, y en aquellos casos en que hayan disminuido, cada médico tratante evaluará la indicación de suplementación con sales de magnesio", insistió el Dr. Franchella.
El déficit de magnesio tiene múltiples presentaciones clínicas. Por un lado, su presencia puede estar enmascarada por signos inespecíficos relacionados con el proceso patológico primario, o por el contrario, pueden aparecer de forma súbita signos y síntomas muy manifiestos.
En este sentido es bueno saber que el uso crónico de los antiácidos pertenecientes a la clase de los 'inhibidores de la bomba de protones' puede producir una disminución del magnesio en el cuerpo hasta niveles muy peligrosos para la salud. Esto no significa que no se deba indicar o que se sugiera suspender la administración de estos medicamentos en aquellas personas que por sus condiciones de salud realmente los necesitan, sino que el médico tratante debería solicitarles chequeos de sus niveles de magnesio y eventualmente recomendarles una complementación con suplementos de sales de este mineral.
Por todo esto, lo que siempre debe primar en los casos más complejos es un sano y controlable equilibrio. Entender que la incorporación del magnesio constituye un aporte necesario y, como siempre, que los abusos en cualquier sentido repercuten en el presente o a futuro, si no hay controles apropiados.