La meditación es una herramienta de autocuidado que puede ayudar a mejorar el bienestar general y controlar los síntomas de la ansiedad, algo muy útil en la ajetreada vida actual.

Incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la meditación una herramienta de autocuidado que puede ayudar a mejorar el bienestar general y controlar los síntomas de la ansiedad, lo que la convierte en una práctica muy adecuada para toda persona en la actualidad.

La “Clínica Mayo” (Estados Unidos) admite que lameditación puede eliminar el estrés del día, y brindar sentimientos de serenidad interior. Agrega que: “Cualquier persona puede meditar. Es sencillo y no es costoso. Además, no se necesita ningún equipo especial. La meditación se ha practicado por miles de años. Al principio, su propósito era ayudar a profundizar la comprensión de lo sagrado y las fuerzas místicas de la vida. En la actualidad, la meditación se utiliza con mayor frecuencia para relajarse y disminuir el estrés. La meditación es un tipo de medicina complementaria para cuerpo y mente. Puede ayudar a que te relajes profundamente y a calmar tu mente.”

La meditación es una manera de incorporar las profundidades del psiquismo inconsciente a la esfera de lo consciente; una búsqueda como la de la transmutación alquímica del espíritu, la conversión en persona armónica.

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Desde tiempos remotos los hombres sabios de Oriente aconsejaron utilizarla, pero no un método en especial que haya que atenerse exclusivamente a él. Entienden que la meditación es un “proceso”. “La meditación –explica el Dalai Lama desde su residencia en Dharamsala, India– no tendrá ningún resultado si no se basa en la realización de un estilo de vida que contemple el ser beneficioso para los demás”.

Jiddu Krishnamurti explicaba: “Cuando se medita, cada suceso es totalmente nuevo porque la memoria no puede reconocerlo. Por eso, tampoco puede acumularlo en palabras y recuerdos”.

La meditación ha de servir para que el individuo mejore en sus aspectos psíquicos y espirituales lo que, finalmente, dará provecho en el mundo material lo que comprende su salud, sociabilidad y concreción de los deseos positivos de vida que se propone.

Concepciones de vida

Pero, claro, hay que entender que todo se basa en concepciones de vida. El oriental tiene tiempos diferentes a los del occidental, que vive rápido, acelerado, porque sabe que un día morirá y jamás volverá a realizar lo que hizo.

El oriental, en cambio, tiene un concepto de tiempo circular. La arraigada idea de “reencarnación” ha construido en Oriente una vida que a nuestros ojos aparece lenta y ocupada en la búsqueda interior como preparación para la “otra vida” que, según su pensamiento, será más placentera y evolucionada.

El occidental, entre las desventajas del mundo moderno, ha encontrado en la meditación numerosos beneficios. Es una herramienta clave para combatir el estrés y evitar el “cansancio crónico”. Otra ventaja de tan antigua práctica es la posibilidad de encontrar estados de serenidad, más o menos duraderos.

En líneas generales, si alguien consigue meditar todos los días en condiciones correctas, logra el desarrollo de la fenomenología parapsicológica, un aumento en la capacidad de memorización y comprensióntanto como la disolución de angustia, ansiedad, dolores y enfermedades psicosomáticas. Además, alcanza el sueño plácido.

La meditación libera de adicciones y enfermedades

En la Universidad de Harvard se estableció que el 85% de las personas adictas a estupefacientes dejaron de usarlos cuando comenzaron a realizar prácticas diarias de meditación. La investigación demostró que los meditadores se convierten en personas más serenas, capaces de encontrar soluciones rápidas a sus dificultades. Los trabajos demostraron que durante la meditación el consumo de oxígeno disminuye notablemente y varía la composición de la sangre.

Las investigaciones realizadas en Harvard –implementando métodos científicos de evaluación confiable– determinaron que la meditación aleja enfermedades por una causa sencilla y clara: el meditador se vuelve una persona armónica, con serenidad interior y predisposición positiva. Todas las dolencias originadas por el nerviosismo cotidiano –estrés, problemas ulcerosos y trastornos cardíacos– pueden evitarse.

Las técnicas que mejor resultado han demostrado tener en Occidente son las originadas hace milenios en la India, el Tíbet y China, traídas de estos países con adaptaciones. Si se desean buenos resultados no se puede recomendar la meditación a quienes ignoran la forma de alcanzar el relax y la concentración.

Sólo la tríada relax-concentración-meditación permite a la persona actual el aprovechamiento de sus capacidades, no siempre desarrolladas.

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Yoghis de la India y monjes Zen de Japón

Otros estudios científicos coinciden en que las personas pueden controlar de diversas maneras sus relaciones fisiológicas frente a los acontecimientos. Los yoghis de la India disminuyen voluntariamente los latidos del corazón, sobreviven por extensos períodos enterrados, o a temperaturas muy bajas, sin comida, y en posturas distorsionadas durante largo tiempo.

En Japón se examinó a monjes Zen durante la meditación: el consumo de oxígeno disminuía alrededor del 20% y se reducía la eliminación de dióxido de carbono, signos evidentes de una reducción metabólica.

Trabajos electroencefalográficos evidenciaron que la meditación produce cambios en la actividad eléctrica del cerebro. Los estudios en los monjes Zen corroboraron paralelamente que, con los párpados medio abiertos, desarrollaban un estado de predominio de ondas alfa. Los cuales son típicos cuando una persona está debidamente relajada, con los párpados bajos. Otra respuesta fisiológica comprobada fue la resistencia de la piel a la corriente eléctrica.

Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social y magister en Psicoanálisis. “Atrévete a vivir en plenitud”, es su más reciente libro. www.antoniolasheras.com

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