En algunas culturas, que no son precisamente tribales o detenidas en el tiempo, cuando se habla de "la enfermedad del beso" lo jóvenes no lo toman muy en serio argumentando que eso es cosa de los viejos que no les gusta que ellos, los jóvenes se besen demasiado, en las calles, en los bailes, etc. Pero lo cierto es que la "enfermedad del beso" no es en si misma besarse, sino el contagio de una enfermedad muy seria que se llama Mononucleosis y que deriva en una serie de enfermedades.
El virus de la mononucleosis tiene gran capacidad para crecer en la faringe y en los linfocitos B, lo que le permite llegar a todos los órganos linfoides (ganglios, bazo), y hace que estos aumenten de tamaño.
¿Quién la puede padecer? Los seres humanos son la única fuente del VEB. Aparece en la infancia, pero en nuestro medio cada vez es más frecuente en adolescentes y jóvenes. El 90% de los adultos tienen anticuerpos frente al virus, es decir, han padecido la enfermedad con más o menos síntomas.
Se transmite sobre todo a través de la saliva, tras contactos íntimos y prolongados, por eso se le ha llamado "la enfermedad del beso", siendo la mayoría de los contagios, entre los niños por intercambio de saliva. La transmisión a través de objetos no es significativa. El contagio en las familias sólo es del 10%. Es posible la transmisión a través de la sangre y trasplantes, por lo que se recomienda no donar sangre durante los seis meses siguientes luego de superada la enfermedad. Después de una infección aguda, el VEB se elimina, de forma intermitente y aparentemente asintomática, a lo largo de toda la vida.
Tiene un tiempo de incubación (desde que se contagia hasta que se manifiesta) bastante largo (de dos a seis semanas y en adolescentes, aún más largo). El inicio es poco específico, con malestar, inapetencia y cansancio. Puede tener o no, fiebre. Casi siempre es alta (39-40º). A veces es intermitente y suele durar 1-2 semanas (en niños pequeños puede durar 1-2 días). Es característica la inflamación de la faringe y amígdalas con exudados (placas) blanco-grisáceas. En el 90% de los casos, los ganglios del cuello aumentan.
En un 50% aumenta el tamaño del bazo. Casi siempre se afecta el hígado (aunque solo en un 10% de los casos hay un aumento del tamaño). En general, si no hay complicaciones tiene un curso benigno y se recuperan completamente.
¿Cómo se diagnostica? Fundamentalmente por la clínica. Solo a veces hay que recurrir a los análisis clínicos (en los casos de dudas en el diagnóstico o sospecha de complicaciones).
El estudio de los anticuerpos y sus diferentes tipos nos confirmaría el diagnóstico, diferenciando si se trata de una infección aguda o ya pasada. Aunque, en algunos casos (sobre todo en niños pequeños) no se llegan a aumentar estos anticuerpos. No hay tratamiento específico. Si no está complicada, solo es necesario el tratamiento de los síntomas, es decir, reposo, dar líquidos y medicamentos para el dolor como son el ibuprofeno o paracetamol.
Se recomienda reposo durante la fase aguda (si hay fiebre o cansancio). Y evitar esfuerzo físico o deportes de contacto hasta que se normalice el tamaño del bazo. Solo en algún caso se utilizarían antibióticos, por encontrase en sus amígdalas una bacteria llamada estreptococo hemolítico. De ningún modo la mononucleosis debe ser obstáculo para que la gente continúe besándose, ciertos besos bien valen correr algunos riesgos.
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