Si bien no hay estadísticas oficiales, la moda de operarse crece año a año entre las chicas jóvenes.
La iniciativa, difundida este lunes por el diario La Nación, pide la "intervención y el cuidado del Estado como agente primordial en la atención y regulación de la salud como derecho humano", y exceptúa las intervenciones reconstructivas, reparadoras, terapéuticas o de adecuación del cuerpo a la identidad de género.
La idea comenzó a gestarla la legisladora Mara Brawer (FpV) cuando trabajaba con el Ministerio de Educación en los lineamientos de la ley de educación sexual en las escuelas. En ese momento advirtió que muchos padres estaban preocupados porque sus hijos, especialmente las mujeres, "no aceptaban su cuerpo".
Para Brawer -también impulsora del proyecto que se convirtió en la ley contra el bullying-, esto ocurre por la existencia de "patrones culturales que establecen cómo debería ser el cuerpo ideal". Ante esta imposición social, la diputada kirchnerista consideró necesario "poner un límite a las exigencias del mercado que tienden a una homogeneización del físico, ponen en riesgo la salud física y emocional del adolescente y hacen perder de vista la valoración del propio cuerpo y el de los demás".
El proyecto detalla, además, las sanciones que se les aplicarían a los médicos que realicen las intervenciones estéticas a menores de 18 años. Según la gravedad del caso, abarcan desde un apercibimiento hasta multas de 5 millones de pesos y la inhabilitación temporaria de la matrícula.