Durante la etapa intermedia de la vida, a mediados de la década de los 40 años, comienza en la mujer la llamada perimenopausia. Tiene una duración de 10 años aproximadamente y conlleva cambios graduales, pero en algunos casos incómodos. Conocer estos cambios y afrontarlos sin conflictos es la clave para sobrellevarlos.
Todas las mujeres saben qué es la menopausia, todas saben también cuáles son los síntomas. Pero tal vez, lo que muchas de ellas no sepan, que los años que conducen a ese acontecimiento se denominan perimenopausia.

Este término, justamente, quiere decir "cerca de la menopausia". La perimenopausia puede durar hasta 10 años aproximadamente. Durante esta etapa, ocurren cambios en los niveles hormonales que pueden alterar la ovulación y causar cambios en el ciclo menstrual.

Este período de transición esta principalmente marcado por una declinación en la fertilidad de la mujer y su capacidad de reproducción, pero durante la perimenopausia, la mujer puede quedar embarazada ya que aún se mantiene fértil.

Durante la perimenopausia, los niveles hormonales no siguen este patrón regular, por lo tanto, algunos meses, el período menstrual puede durar más tiempo y/o ser más intenso; pero en otros meses, puede ser más leve y más breve.

También la cantidad de días entre periodos puede aumentar o disminuir. También es posible que no se tenga períodos menstruales algunos meses, y luego vuelvan a aparecer. Sí, el periodo se vuelve casi impredecible.

Síntomas

A continuación ofrecemos una lista de los síntomas más comunes que puede presentar la perimenopausia, pero hay que tener en cuenta que no aparecen todos juntos, que no se dan en todas las mujeres, y que algunas afortunadas, no presentan ninguno de estos síntomas:

Irregularidades en el ciclo: teniendo en cuenta variación en tiempos tanto de presentarse como de duración, y cantidad; incluso que no se presente por unos meses.

  • Calores: golpes de calor, sudores nocturnos, escalofríos, enrojecimientos (como cuando sentimos vergüenza).

  • Problemas para dormir: despertarse continuamente, despertarse antes de lo habitual y no poder volver a dormirse, insomnio, problemas para quedarse dormido e incapacidad para lograr patrones de sueño que posean una cierta regularidad. Lubricación: falta o escasa lubricación vaginal.

  • Ganas de orinar: también aumentan en un alto porcentaje las ganas de orinar.

  • Huesos: se puede observar una pérdida de la densidad de los huesos.

  • Dolores de cabeza.

  • Humor cambiante: impetuosos cambios de humor de un momento a otro.

  • Memoria floja: pérdida de memoria y de la capacidad de retener pequeños detalles.

  • Menos deseo: reducción del impulso sexual.

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El cuerpo empieza a cambiar, la piel y el pelo pierden vitalidad y brillo, empiezan a aparecer las primeras arrugas, las canas, y los niveles de energía bajan considerablemente. Todos estos síntomas tienen relación de manera más o menos directa con los cambios hormonales que está experimentando el cuerpo, los niveles de estrógenos comienzan a bajar y repercute en el estado físico y anímico.

Durante esta época, que precede a la menopausia y que puede durar varios años, hay que cuidar la alimentación y hacer ejercicio físico.

Además, consultar al especialista para constatar si es necesario un medicamento o si es suficiente tomar determinados complementos alimenticios que nos ayuden a llevar de forma más cómoda todos estos cambios.

Y sobre todas las cosas comprender, que es una etapa natural que se da en el organismo de una mujer.