En 2013, el 3,6% de los nuevos diagnósticos de VIH fueron en personas mayores de 60 años. El 99% contrajo el virus por mantener prácticas sexuales sin uso de preservativo.

El VIH en la tercera edad sigue siendo un tabú. Ni las personas mayores, ni los profesionales de la salud, la familia, la sociedad en general, lo piensa por negar o invisibilizar la sexualidad en la vejez.

La comercialización de drogas para tratar la disfunción eréctil prolongó la vida sexual activa, pero la falta de conciencia en la importancia del uso del preservativo los expone a situaciones de riesgo.

En Argentina, el año pasado, el 3,6% de los nuevos diagnósticos de VIH fueron en personas mayores de 60 años. En el 99% de los casos, se contrajo el virus a través de relaciones sexuales sin protección.

El no pensar la sexualidad en la vejez impide que los adultos y adultas mayores adquieran información sobre enfermedades de transmisión sexual -VIH, HPV, sífilis, herpes genital, hepatitis B, gonorrea, entre otras-, se concientice sobre la importancia del uso del preservativo y que los profesionales de la salud ofrezcan el testeo de VIH o que los mismos/as pacientes lo soliciten.

Y se reduciría el índice de diagnóstico tardío, que en laspersonas de 60 años y más es alto: supera el 40%, y se comenzaría antes el tratamiento.

Los datos

Ante la consulta realizada por este diario, desde el área de Estudios y Monitoreo de la Dirección de SIDA y Enfermedades de Transmisión Sexual del Ministerio de Salud de la Nación se indicó que desde los primeros casos de VIH/SIDA notificados en 1982 hasta finales de 2013, las personas que al momento de diagnóstico tenían 60 años y más representan el 2,1%. La proporción de notificaciones en personas adultas mayores fue en aumento:

  •  En 2001 representaron el 1,5% de los nuevos casos.

  • En 2013, el 3,6%.

De igual forma se destacó que en los últimos cinco años, de los diagnósticos a personas mayores:

  • El 77% corresponde a varones.

  •   El 23%, a mujeres.

Conducta de riesgo

El 99% de las infecciones en los y las mayores de 60 años se debieron a relaciones sexuales desprotegidas.

En este punto se indicó que de los varones:

  • El 74% contrajo VIH durante una práctica sexual sin preservativo con mujeres.

  • El 26% durante una práctica sexual sin preservativo con otro varón.

Otro dato preocupante son los diagnósticos tardíos. De la totalidad de los casos, en los varones llega al 30,7%; en las mujeres, al 23,2%. Sin embargo:

  • Entre los hombres mayores de 60 años, el diagnóstico tardío trepa al 40%.

  • Entre las mujeres mayores, al 42%.

"Ligero aumento"

El coordinador del Area, Ariel Adaszko, sostuvo que si bien "las tendencias se mantienen estables a lo largo del tiempo" para la población en general, "sí ocurre que, en el caso de las personas mayores, hay un ligero aumento" en los diagnósticos.

Si bien aclaró que "cuando va subiendo la edad, baja el porcentaje" de casos, se registra un leve aumento en la población mayor de 60 años dado que "en 2001 representaban el 1,5% de las notificaciones; en 2013, el 3,6%".

Al respecto indicó que:

  • El 22% de los diagnósticos en varones y el 19% en mujeres son en mayores de 45 años.

  •   De 55 años y más representan el 8% de los varones diagnosticados; el 5% de las mujeres diagnosticadas.

  • De 60 años y más: el 3,9% de los varones diagnosticados; el 2,7% de las mujeres diagnosticadas.

Adaszko subrayó que en las personas mayores, "la mitad tuvo un diagnóstico tardío, con una enfermedad marcadora de SIDA".

"Ellos no se sienten riesgo y los servicios de salud no perciben que hay que ofrecerle el test -advirtió-. Se mira a los jóvenes pero no a los adultos mayores".

ONUSIDA

Este año, el informe de ONUSIDA incluyó un capítulo sobre las personas de 50 años y adultas mayores. Se destacó que dado el envejecimiento de la sociedad "habrá una mayor" demanda de tratamientos y servicios de salud "a largo plazo".

Se indicó que, a nivel mundial, "4,2 millones de personas" mayores de 50 años viven con VIH.

En este marco se subrayó que la terapia antirretroviral permite que las personas con VIH lleguen a la vejez.

Se hizo hincapié en la promoción del uso del preservativo, dado que es una población "sexualmente activa", pero no utiliza condón y "tiene una baja percepción del riesgo" de adquirir el virus.

Asimismo se advirtió que las mujeres de 50 años y más tienen mayor riesgo "debido a los cambios biológicos", ya que "aumenta las posibilidades de lesiones" en la zona genital.

En el capítulo también se advirtió sobre los diagnósticos tardíos y "las consecuencias del estigma y la discriminación" que -como a cualquier edad- "son potencialmente devastadoras".