Marta Rosemberg, la mujer que manifiesta los estigmas de Cristo en la Cruz y que asegura tener un contacto directo con el Hijo de Dios, ha visto en los últimos tiempos incrementar ese vínculo a través de la realización de psicografías que plasma en un estado de inspiración divina y que da lugar a dibujos de perfección impresionante pero que aparentemente oculta en sus trazos mensajes encriptados.
Rosemberg, actualmente abocada a la tarea de sanación espiritual en respuesta del mandato encomendado por el mismo Jesús, según afirma, aseguró a MAS ALLA DEL MISTERIO tener temor a que su resquebrajado estado de salud impida dar cumplimiento con "la misión" que Cristo le ha asignado en la tierra.
"Estoy asustada y tengo mucho miedo de morirme sin poder cumplir la misión encomendada y que una vez junto a El, no pueda mirarlo a la cara", aseveró Marta en su casa de Zeballos y Rocha, en Avellaneda, propiedad que sufrió dos incendios en menos de un año, el último de grandes proporciones.
La mujer estaba internada reponiéndose de una intervención quirúrgica resultado de las complicaciones causadas en su intestino por la denominada enfermedad de Crohn, cuando en noviembre del año pasado las llamas ocasionaron casi la destrucción total del inmueble, dando lugar a una situación de la que salió adelante con el apoyo del municipio local y del obispo de Avellaneda-Lanús, Rubén Frassia.
"Es enorme el agradecimiento de tengo para con el intendente (Jorge) Ferraresi, el secretario de Cultura municipal Hugo Carusso y el obispo Frassia" destacó Rosemberg, quien el próximo miércoles 16 de diciembre a las 18 realizará otro abrazo de sanación y expondrá algunas de las 70 psicografías en el salón Barracas al Sur, en Mitre 366, Avellaneda.
Sus contactos con Jesús comenzaron en junio de 2001, cuando de noche se despertaba para escribir en cuadernos mensajes que recibía de Cristo, los cuales junto con algunas de las psicografías fueron llevadas por el obispo Frassia al Vaticano para ser presentadas al papa Francisco.
Lo extraordinario de esas psicografías que Marta dibuja marcando puntos sobre una hoja en blanco, es que como señala la mujer de los estigmas "encierra cifras y frases encriptadas que se ven sólo si se hace una mirada profunda del dibujo, por lo que creo deberían ser decodificadas por especialistas para saber lo que quieren decir" expresó la mujer que lleva en su cuerpo los estigmas que también sufrió Cristo en la cruz.
La singular experiencia que Rosemberg atraviesa desde 2001 empezó con los mensajes que copiaba casi al dictado de una voz que sólo ella escuchaba. Dos meses después, Marta comenzó a experimentar los estigmas de Cristo y a sanguinar con frecuencia, al igual que algunas de las imágenes religiosas que ha tenido en la que era su casa en Villa Madero, donde residía hace 15 años, y después en su hogar en Avellaneda.
Acerca de su realidad actual y las sanaciones que lidera, Rosemberg dijo que "el que sana es Jesús, yo soy simplemente el vehículo suyo para concretar esa acción. Fue El quien decidió que yo fuera su vehículo ayudar a lograr la sanación del alma", concluyó.