Un hombre ingresó en un hospital de EE.UU. y se hizo pasar por el integrante de la banda Pink Floyd y evitó pagar sus curaciones. Al final, lo descubrieron.
Un falso David Gilmour, integrante de la banda Pink Floyd, entró en el hospital en EE.UU. para recibir curaciones, en agradecimiento al equipo les dejó un autógrafo y salió sin recibir ningún cargo por las curaciones.
Pero el hombre actuaba raro, y después de todo, no era tan parecido al célebre guitarrista. Por eso, pronto lo descubrieron y tuvo que pagar la cuenta de... 100.000 dólares. Después de todo, mostró el lado oscuro del ser humano.