En el Viaducto no quieren hablar de tal posibilidad, sino de avanzar en las estadísticas hacia futuras copas y los famosos 60 puntos, pero Jorge Ortiz, señaló algo: "Nos quedan cinco finales", como para avalar el entusiasmo de la gente en la victoria ante Racing y un deseo personal mayúsculo.
El plantel tiene con un golpe a Carlos Carbonero, con molestias a Mariano González y ya recuperado plenamente a Lisandro López, que el último martes, y por primera vez, se cruzó con su hermano Lucas, marcador lateral de la cuarta que estuvo en el banco del Calamar.
El trabajo semanal se reinició ayer por la tarde, donde el delantero Emilio Zelaya hizo tareas de campo y de kinesiología tras su operación de ligamentos; hoy, mañana y el domingo se ultimarán detalles en entrenamientos matinales y ese día concentrarán 20 jugadores a la espera del encuentro del lunes, palpitando lo que ocurra con Leprosos y Granates.
Federal
En cuanto al encuentro con un rival de dos categorías más abajo, el arquero Cristian Campestrini precisó que "jugamos ante un gran rival que esta peleando el ascenso al Nacional B, los goles fueron circunstancias, no hay que confiarse con nadie". Además hubo lugar para mencionar la paridad que hay en el fútbol argentino: "Costó como está costando cada equipo en nuestro país, cualquiera le gana a cualquiera, somos todos parejos, a nadie le sobra nada. A nosotros se nos viene Tigre, otro rival duro que empató con Lanús y jugó la Libertadores".
Por su parte, el entrenador Gustavo Alfaro señaló: "Platense hizo el gasto, sabíamos que iba a ser así, nos iban a cruzar la pelota". Y agregó: "El primer gol fue una fatalidad y después supimos aprovechar las ocasiones que tuvimos". También habló de la importancia de que "la Copa Argentina siempre fue un objetivo para nosotros, siempre le dimos importancia", justificando que casi todos fueran titulares el martes en cancha de Banfield.