El elenco de Sarandí buscará recuperarse de la caída a manos de Quilmes por el Torneo Final cuando enfrente a un Rojo pendiente del descenso en pos de clasificar a los cuartos de final del certamen regional.
Sin tiempo para hacer el duelo por la dura derrota ante Quilmes en el clásico, Arsenal se marchó hoy -a las 10- hacia Catamarca para enfrentar mañana, desde las 21.15, a Independiente, por la Copa Argentina, con arbitraje de Mauro Vigliano.

El Viaducto, que entrenó el domingo y ayer por la tarde, podrá contar con Darío Benedetto y Nicolás Aguirre -ambos expulsados ante el Cervecero, por lo que serán baja para visitar a Boca el próximo domingo por el Torneo Final-, quienes viajarán con otros 18 jugadores a la espera de la confirmación del once inicial, en el cual se presume que el entrenador Gustavo Alfaro podría hacer un par de cambios teniendo en cuenta cansancios y algunos rendimientos que no convencieron en los últimos encuentros del certamen doméstico.

Mientras se aguarda por el cotejo en el campeonato regional, la caída a domicilio del sábado con el Decano mantiene sus repercusiones. Es que el rendimiento tuvo sus bemoles para un equipo que levantó mucho en el primer tiempo, debió convertir más, tuvo un quedo, en el complemento salió algo tibio y pagó caro un par de errores; además del descontrol que causó las dos tarjetas rojas y una reacción que no alcanzó.

Para meditar: Arsenal perdió más que tres puntos y tiene horas y un partido por otra Copa para salir del mal trance de dos derrotas seguidas.

¿Inexplicable?

Mientras Alfaro definió la caída como "inexplicable", más allá de los vaivenes de juego y quedos defensivos del equipo, para el arquero Cristian Campestrini "fue doloroso, debimos llevarnos algo, Quilmes nos llegó dos veces y concretó". "Ahora hay que pensar en Independiente. Creo que no nos faltó actitud, jugamos bien, por abajo y hasta los metimos en un arco con nueve hombres", remarcó el portero.

Por su parte, el capitán Jorge Ortiz -junto a Iván Marcone recibió una plaqueta por sus 150 partidos con la Celeste y Roja-, señaló: "Nos fuimos con mucha bronca ante Quilmes, llegamos, jugamos bien y ellos con dos o tres ocasiones nos ganaron. Se nos escapó un partido que debíamos ganar, pero no hay que dramatizar. Nos dejó conforme la actitud y el juego. Si en el primer tiempo hacíamos otro gol, se terminaba allí la cosa. Fue una lástima perder el clásico, hay que descansar, hablar y jugar contra Independiente de la misma manera; ellos llegarán con su problema a cuestas también".

¿Datos de los duelo con el Rojo? Se enfrentaron en 22 partidos con 6 victorias del club de Avellaneda (23 goles), 10 triunfos del de Sarandí (30 goles) y hubo 6 empates.