Pero la ubicación en esa competencia puede mejorar, pues hubo dos unidades objetadas por la técnica y de ser sancionados se quedaría con el cuarto lugar. "Me vería beneficiado, pero no feliz, ya que los puestos se ganan corriendo y no porque se caiga algún auto en la revisión, que es muy estricta y que incluso muchas veces las diferencias no hacen a la performance y sí obedece sólo a un descuido involuntario", aseguró.
En torno a su equipo, Gargiulo indicó: "Todo lo relativo a la motorización de mi auto está en manos del gran equipo de Poligab, gente que lleva años en la categoría y ganó varios campeonatos. El resto del trabajo, como el de colocar el motor, frenos y otros detalles, lo realizamos en nuestro taller con el elenco que denominamos 'Nahuel Racing'".
Por último, el piloto de Avellaneda postuló su trayectoria: "Me inicié a los quince años en las picadas, a las pistas ingresé tiempo después durante las competencias de los Fiat 600 y permanecí por espacio de unos cuatro años, pasando después a la Fórmula 2 Biplaza Bonaerense, dos categorías que brindaban excelentes espectáculos en el recordado autódromo platense de Estancia Chica. Posteriormente ingresé al TC Rioplatense, donde llevo cinco temporadas".