Hace unos días bajó sus persianas el Bar Sarandí, un pedazo de historia del barrio en los últimos 80 años. Comerciantes y vecinos tratan de encontrar en autoridades o particulares la forma de rescatarlo.
La sorpresa por el cierre del Bar Sarandí se apoderó de vecinos del Viaducto, para otros no fue tanto, pero un grupo se lanzó a una campaña para rescatar un "verdadero ícono" que hace más de 80 años comenzó como "La Lechería" en la esquina de avenida Mitre y Cucha Cucha. La idea es que alguien siga con la actividad o darle un destino que sirva a mantener la llama de una manzana histórica.
Cuenta Diego, que "el bar cerró porque la sociedad no lo pudo mantener. El anterior dueño, Pepito, falleció hace 3 años y los herederos siguieron con el negocio, pero cada uno se dedicaba a otros trabajos".
Aquí vale aclarar que se trata de una propiedad privada y de una decisión de herederos de los fundadores del bar, dos de ellos fallecidos en un mismo año.
Romina, una de las impulsoras del "rescate", aportó que "el edificio al igual que varias propiedades de la manzana, fue construido por un español que participó en la construcción del Gran Hotel Provincial en Mar del Plata".
Pero desde sus sentimientos, dijo "soy la nieta de Alfonso que trabajó en el bar por muchos años y la sobrina bisnieta de los que abrieron el lugar hace 80 años. La tristeza de mi abuelo al ver esa esquina cerrada me impulsó a emprender esta iniciativa para salvar toda una historia. Pero es un desafío". Al lugar, lo apodaban "el Barsa" sus habitués. Más sentimientos
Jorge tiene su negocio pegado al bar, y aseguró "es increíble pero real, ojalá venga alguien y continúe con el bar. Es una lástima, se que tenía cuadros importantes, una barra que se mantuvo desde su inauguración, y sillas señoriales. Es doloroso verlo cerrado, si fuera mi caso, intentaría reabrirlo".
En tanto, Jorge Magariños, uno de los dueños de la pizzería "Los 3 Ases" por donde circulan las firmas, dijo :"El cierre nos tomó por sorpresa pero era un final anunciado. No competíamos, porque nosotros no damos café, entonces la gente comía pizza e iba al bar, o en él tomaba algo luego venía a nuestro local,que está hace 64 años y había amistad de mi padre con Pepito y Antonio, dos fundadores".