Avellaneda recibió dos containers de ropa y calzado que, en esta primera instancia y previa clasificación, conformó 700 cajas de elementos a donar.
Al asegurar que Cáritas "conoce la necesidades del barrio, de las familias, de las personas, de los indigentes", el obispo confirmó que será la mejor manera de vehiculizar el destino de esta donación, ya que la institución religiosa es conocida por su transparencia. Además sostuvo que "es un honor poder recibir esta ayuda porque siempre trabajamos en la Iglesia, sobre todo a través de Cáritas como organismo de la caridad diocesana, con la sana y respetuosa autonomía entre el poder civil y la Iglesia. Trabajamos siempre sobre el mismo sujeto, el bien común, que son las personas."
A su tiempo el intendente confirmó que la donación llegaba al municipio a través de decomisos que hizo la AFIP.
Asimismo, el prelado manifestó que "Cáritas quiere pasar permanentemente del asistencialismo a la promoción humana; esto es no dar el pescado sino la caña para pescar, porque a la gente hay que ayudarla a que se abastezca a sí misma con trabajo, con la cultura del trabajo, con la dignidad del trabajo y con el derecho al trabajo. La distribución de esta donación es una tarea en la que estamos todos y un servicio más que lo hacemos con gusto."