La plaza Luis Mezzadra es un homenaje al fallecido artista plástico, quien nació en Dock Sud, Avellaneda. El artista se destacó por ser un maestro del retrato y del color. Su camino en el arte se identificó con la firmeza, la consecuencia en seguir siempre una misma meta, avalada por el oficio y la personalidad de una técnica. En toda su trayectoria artística se manifestó interesado a componer una imagen accesible pensando primordialmente en la comunicación directa con una mayoría.
"Su gran oficio y profundidad creativa lo colocan entre los grandes de la plástica nacional, todo lo cual reviste un gran orgullo para los argentinos y en modo especial, un legítimo e idéntico orgullo localista, y sobre todas las cosas, un orgullo genuino para todos los habitantes de Sarandí", destacaron desde la comuna avellanedense.
Luego de la apertura formal de la plaza, se inauguró a pocos metros, el Pasaje Paunero", donde "se recuperó un espacio público para los vecinos de la zona, y donde se revitalizó una zona que estaba en estado de abandono", sostuvieron en la comuna.